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Los participantes en el Foro de Doha, que concluyó hoy en la capital catarí con la intervención del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, hicieron un llamamiento a solucionar los conflictos a través del diálogo y a aumentar la cooperación internacional frente a los retos futuros.

En el discurso de clausura, Guterres hizo hincapié en la necesidad de resolver los problemas globales con iniciativas globales, en un mundo que en el que "las sociedades están cada vez más fragmentadas".

"Cuando unimos fuerzas podemos alcanzar grandes cosas para el mundo, la cooperación mundial funciona", aseguró Guterres en el encuentro que organiza el Gobierno de Catar desde el año 2000 y que en esta ocasión se celebró bajo el lema "Dar forma a la política en un mundo interconectado".

En el encuentro, que dio comienzo ayer, el secretario general de la ONU también abordó los temas más candentes de la actualidad internacional, como la guerra en el Yemen, cuyo fin pidió porque de lo contrario la situación humanitaria allí "será mucho peor en 2019".

Guterres también firmó con el ministro de Exteriores catarí, Mohamed bin Abdulrahman Al Zani, varios acuerdos que implican una inyección por parte de Catar de 500 millones de dólares en diversos organismos de Naciones Unidas en los próximos años, de tal modo que el país árabe se convierte en un "socio estructural" de la ONU, tal y como declaró su jefe.

En virtud del acuerdo, el Centro Internacional para el Combate al Terrorismo, organismo creado por la ONU en 2017, establecerá su sede en Doha y también abrirán representaciones en esta ciudad la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Otro de los invitados destacados al Foro de Doha ha sido la premio Nobel de la Paz iraquí, Nadia Murad, activista a favor de los derechos de la mujer y en contra de la violencia sexual en los conflictos, después de que ella misma fuera secuestrada y sometida a abusos por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Irak en 2014.

La joven pidió a la comunidad internacional que evite que se sigan cometiendo genocidios como el que los yihadistas perpetraron en Irak contra la minoría religiosa yazidí, a la que Murad pertenece.

También estuvo presente en el Foro de Doha el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, quien subrayó la "utilidad del diálogo" como instrumento para resolver las diferencias.

Por su parte, los anfitriones del evento llamaron al diálogo para poner fin al conflicto diplomático con Egipto, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, que cortaron las relaciones con Catar en junio de 2017 y le impusieron un bloqueo comercial.

El ministro de Exteriores catarí afirmó que su país cree "firmemente" en que un diálogo con esos países "basado en el respeto mutuo" pondrá fin a la prolongada crisis.

"La alianza regional se ha visto socavada por la crisis. Por lo tanto, la alianza que existe debe ser reformada y rediseñada para garantizar la estabilidad y seguridad futuras de la región", agregó.

Asimismo, dijo que "las alianzas regionales siguen siendo válidas e importantes" porque al fin y al cabo existen "preocupaciones e intereses comunes" con los países que boicotean a Catar, al que acusan de apoyar al terrorismo y a algunos grupos islamistas en la zona.

El emir de Catar, Tamin bin Hamad Al Zani, también se mostró a favor de resolver la disputa con el cuarteto árabe a través del diálogo, algo que de momento no ha dado frutos.

Además de representantes destacados de Estados y organismos internacionales, también participaron en el foro de Doha algunas empresas y think tanks para plantear una "visión holística" del proceso de toma de decisiones por parte de los dirigentes mundiales, según los propios organizadores.

Por Luisa Urrego