EFETúnez

El barco humanitario "Ocean Viking", gestionado por la ONG francesa SOS Mediterranée, lazó hoy una nueva llamada de auxilio después de que uno de los 118 migrantes que rescató días atrás tuviera que ser evacuado de forma urgente debido a un grave problema médico sufrido a bordo.

El migrante fue entregado anoche a la Guardia Costera italiana en aguas internacionales del Mediterráneo central, frente a las costas de la isla italiana de Lampedusa.

"Un hombre fue evacuado del 'Ocean Viking' por razones médicas esta noche. Fue trasladado a bordo de un buque de guardacostas italiano en aguas internacionales frente a Lampedusa. 117 sobrevivientes que permanecen a bordo de nuestro barco aún necesitan urgentemente desembarcar en un lugar seguro", explicó la ONG.

El barco realizó la semana pasada dos operaciones de rescate: en la primera salvó de las aguas a 51 personas, incluida una mujer embarazada, que viajaban a la deriva en un bote de madera y en la segunda a 67 migrantes que viajaban en una barcaza localizada horas antes por el avión de avistamiento humanitario Moonbird.

El lunes, la Organización Internacional para las Migraciones (IOM) recordó que la salida de migrantes irregulares en el Mediterráneo central sigue de forma constante y advirtió de que solo en los últimos siete días 618 han sido interceptados por guardacostas libios y devueltos "en caliente" a Libia pese a no estar considerado éste un lugar seguro.

Según dijeron a Efe responsables libios en Trípoli, los migrantes interceptados en el mar son entregados a la Guardia Marítima libia y enviados a centros de detención en la costa norte del país, escenario desde hace dos meses de intensos combates entre las fuerzas leales al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en la capital y milicias bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este y hombre fuerte del país.

La OIM ya informó el pasado sábado del desembarco en Trípoli de 270 migrantes -entre ellos 13 mujeres y 23 menores- interceptados en alta mar por patrulleras libias.

De acuerdo con las estadísticas de este organismo dependiente de la ONU, un total de 5.475 migrantes han sido interceptados en alta mar en los primeros seis meses del presente año y devueltos "en caliente" a Libia, frente a los 9.225 de 2019.

Un total de 270 perecieron en el mar y 992 desaparecieron en todo 2019 frente a los 98 fallecidos y 149 desaparecidos, según sus estadísticas, en el primer semestre de este año.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los distintas milicias rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

Desde que en abril de 2019, Hafter pusiera cerco a la capital para arrebatarle el control al GNA el conflicto fratricida se ha convertido en un enfrentamiento multinacional totalmente privatizado, sin ejércitos regulares, librado por milicias locales y Compañías de Seguridad Militar Privadas (PSMC) extranjeras.

El mariscal cuenta con el apoyo económico, político y militar de Jordania, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Francia, Sudán y Rusia, Estados estos dos últimos que le proveen de mercenarios eslavos, sirios y africanos.

El GNA recibe el respaldo de Catar, Túnez, Italia y Turquía, nación está última que desde finales del pasado año ha reclutado y enviado a más de 10.000 mercenarios a Libia.