EFELas Palmas de Gran Canaria

Ver a 42 inmigrantes durmiendo hacinados sobre colchones en el suelo de una nave portuaria de Las Palmas de Gran Canaria, donde han permanecido más de 72 horas sin que entre muchos mediara la distancia de seguridad para prevenir el contagio de la covid-19, ha provocado el rechazo de las ONG y del juez de supervisión del CIE de Gran Canaria.

"Desolador", "inhumano" e "intolerable" han sido los calificativos que han empleado este viernes el presidente de Cruz Roja en Canarias, Antonio Rico; el magistrado Arcadio Díaz Tejera y un portavoz de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) tras ver las imágenes publicadas por la Agencia EFE y El País.

Además, el Parlamento de Canarias, donde comparecía en la comisión de Justicia, el consejero responsable de Seguridad y Sanidad, Julio Pérez (PSOE), ha reconocido que el emplazamiento en el que se ha alojado a esas personas no es "ni adecuado ni suficiente".

Por parte de Cruz Roja de Canarias, entidad que gestiona los centros de acogida de inmigrantes llegados a las islas por vía marítima, en coordinación con el Gobierno español, su presidente, Antonio Rico, ha afirmado que "es desolador ver a personas sin los medios adecuados para un trato digno", como el que se debe dar a este colectivo "con cuarentena y sin ella", para lo que ha estimado que se deben "romper barreras y buscar recursos".

Rico ha dicho desconocer si la descoordinación que persiste en Canarias a la hora de dar respuesta al fenómeno migratorio responde a "una falta de sensibilidad o a una falta de recursos", si bien ha subrayado que, en cualquier caso, "hay que buscar una solución urgente" y evitar que "haya personas fuera del sistema", como están las que no atiende en la actualidad esta organización humanitaria.

El juez encargado del control del Centro de Internamiento de Extranjeros de Gran Canaria (cerrado desde hace semanas, tras detectarse un brote de covid-19 en su interior), Arcadio Díaz Tejera, ha tildado de "inhumano" el trato que han recibido los inmigrantes albergados en ese almacén portuario.

Díaz Tejera ha subrayado que lleva meses solicitando sin éxito a las autoridades competentes un catálogo de bienes inmuebles para albergar a estas personas en condiciones debidas, al tiempo que ha recordado que se ha barajado acondicionar cuarteles vacíos del Ministerio de Defensa, una posibilidad ante la que ha dicho estar "convencido de que no son los militares los que ponen dificultades para su uso, sino otras instancias que no son militares".

El magistrado ha asegurado que una de las sanitarias que ha asistido a los inmigrantes en ese almacén le ha confirmado que allí no cuentan con duchas, sino solo con un grifo para asearse.

E, incluso, ha pedido colaboración ciudadana para conseguir ropa de verano y sandalias para los inmigrantes que acoge una ONG en Gran Canaria y que se lleve al juzgado de guardia de la capital, porque él mismo se ha comprometido a hacerla llegar a sus destinatarios.

Tras escuchar este viernes en el Parlamento al consejero canario de Justicia y Sanidad, Julio Pérez, admitir que la infraestructura portuaria elegida por la Delegación del Gobierno para que las personas que llegan a Gran Canaria en pateras o cayucos pasen en ellas los tres primeros días de la cuarentena de 14 que deben cumplir no es la adecuada, CEAR ha instado a la Administración regional a pronunciarse acerca de cuál ha de ser el próximo paso a dar en la gestión "intolerable" de esta crisis migratoria.

Un portavoz de esta ONG ha considerado que "o se llenan de contenido esas palabras o se quedan huecas", en referencia a las pronunciadas este viernes por Julio Pérez, al tiempo que ha recalcado que "o fluye el sistema migratorio o se tiene que replantear, con más plazas y recursos, la red de acogida de Canarias", aunque esta entidad opina que "crear más plazas sine die en el archipiélago no tiene sentido".

En medio de esta protesta unánime por parte de los agentes que intervienen en la acogida y la ayuda humanitaria que se presta en esta frontera sur de Europa a las personas que alcanzan sus costas, se ha conocido que uno de los 59 inmigrantes que llegó en patera el miércoles a Fuerteventura y permanece aislado en la nave del puerto de Puerto del Rosario donde todo el grupo fue puesto en cuarentena ha dado positivo al test de la PCR que se le realizó para diagnosticar la COVID-19.

Fuentes de Sanidad han confirmado a Efe este nuevo positivo en Fuerteventura, isla que llevaba desde el pasado 27 de mayo sin casos activos.