EFELa Haya

El Gobierno holandés restringió este lunes el contacto social para frenar los contagios, con énfasis en las grandes ciudades (Ámsterdam, Róterdam y La Haya), en un último intento de evitar un confinamiento que incluye otras medidas como la prohibición de público en eventos deportivos, un máximo de tres invitados en casa, la exigencia del teletrabajo y el cierre a las 22.00 horas de la hostelería.

En una rueda de prensa, el primer ministro holandés, Mark Rutte, anunció varias "medidas más estrictas a nivel nacional" para tratar de frenar lo que califica de "segunda ola" de coronavirus, dado que se espera un aumento de contagios diarios a 5.000 dentro de una semana. Tanto ayer como hoy se registraron unos 2.900 casos diarios en Países Bajos.

Las nuevas medidas entrarán en vigor a las 16.00 GMT de este martes, en una apuesta de tratar de evitar un cierre total del país o de determinadas ciudades, reconoció el ministro de Sanidad, Hugo de Jonge, quien subrayó que "es mejor para la economía si podemos evitar un segundo confinamiento".

"Estamos haciendo lo mejor que podemos, pero el virus lo está haciendo mucho mejor que nosotros. Por eso tenemos que intervenir, para adelantarnos al virus. Tenemos que limitar temporalmente algunas de nuestras libertades para no tener que renunciar a ellas", añadió.

TELETRABAJO Y DEPORTE SIN PÚBLICO

El teletrabajo, que era una recomendación en las regiones con más contagios, pasa a ser ahora una exigencia para todas las empresas, a menos que no haya otra opción que el trabajo presencial, y el empleador que no respete la medida se arriesga al cierre de su empresa durante dos semanas.

Además, y por primera vez desde que comenzó la pandemia, el Ejecutivo holandés recomienda "encarecidamente" el uso de mascarillas en las tiendas de las grandes ciudades, una medida que no es una "obligación" porque sería contraria a la ley, pero se da a los minoristas la potestad de rechazar a un cliente si se niega a usarla antes de entrar a la tienda.

"Ahora estamos en una situación en la que tenemos que probar todo", señaló Rutte, que mantuvo desde marzo que las mascarillas no tenían un valor añadido a la hora de frenar los contagios e incluso podían crear en sus usuarios una "falsa sensación de seguridad" que hacía que se olvidaran de mantener la distancia social.

Hasta ahora las mascarillas solo eran obligatorias en el transporte público de todo el país.

Más allá fue la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, al imponer la mascarilla en todos los espacios interiores abiertos al público, algo inédito en el país. Ámsterdam "lidera los (malos) datos en Países Bajos, y también en la clasificación internacional. El alivio que todos sentimos en verano ha dado paso a un gran estado de alerta y preocupación", subrayó la regidora en otra rueda de prensa.

Los bares y restaurantes de todo el país vuelven a ser objeto de restricciones: hace una semana se les exigió cerrar antes de la 1 de la madrugada en 14 regiones de Países Bajos, pero a partir de mañana y en todo el país tendrán que adelantar a las 22.00 horas el cierre y los últimos clientes podrán entrar como máximo una hora antes.

Asimismo, durante las próximas tres semanas, cuando se revisarán estas medidas, todos los eventos deportivos, incluidos los partidos de fútbol, se celebrarán sin público y los restaurantes de los clubes deportivos tendrán que cerrar hasta nuevo aviso.

Además, se endurece también el tamaño máximo de los grupos, por lo que no se podrá recibir a más de tres invitados en una casa, sin contar niños menores de 13 años. Los grupos fuera del hogar no podrán ser de más de cuatro personas, mientras que al aire libre se limitan a 40 y en interiores de lugares públicos a 30 personas.

EVITAR UN "CONFINAMIENTO INTELIGENTE"

"Por supuesto, esto tiene importantes consecuencias económicas, pero no podemos permitir que el virus vuelva a estallar", alertó Rutte, que espera que estas medidas tengan un efecto positivo en la reducción de contagios durante las próximas dos semanas y, "si no funciona, no hay otra opción que pasar a medidas aún más estrictas" en todo el país.

Esto significará "cerrar por completo el sector de la restauración y la cultura, y entraríamos de nuevo en un confinamiento inteligente", explicó el jefe del Gobierno holandés, refiriéndose al nombre con el que calificó en marzo su estrategia contra el virus, que no confinaba por decreto a la población, pero sí cerraba los principales lugares de reunión.

"En última instancia, solo una cosa es importante y es el comportamiento individual. Si todos siguen las reglas de manera ejemplar, no tendríamos que tomar medidas adicionales, pero resulta que es difícil, así que ahora tenemos que reducir los contactos (sociales) de forma drástica", añadió De Jonge.

En las últimas 24 horas el Instituto de Salud Pública (RIVM) informó de 2.914 positivos, algo menos que este domingo, cuando se confirmaron 2.995 casos por PCR, un récord que movilizó a las autoridades holandeses acelerando la toma de estas nuevas restricciones.

Según los últimos datos, Países Bajos registra ya 114.540 casos confirmados de coronavirus desde que comenzó la pandemia, lo que supone 666,7 positivos por cada 100.000 habitantes. Los fallecimientos por Covid-19 ascienden en total a 6.380, es decir, 37,1 muertes por cada 100.000 habitantes desde mediados de marzo.

Imane Rachidi