EFEMálaga

Los países que conforman el grupo Med5, España, Italia, Grecia, Chipre y Malta, han acordado este sábado reclamar a la UE un reparto equitativo de la responsabilidad en materia migratoria, con la prevención en origen como prioridad y una financiación "adecuada" para que ésta sea eficaz.

Los ministros del Interior y de Migraciones de los cinco países se han reunido en una cumbre en Málaga para reforzar su posición común en las negociaciones ante el futuro Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, encuentro que ha concluido con una declaración conjunta.

En ella se recoge que estos cinco países, como estados miembros "de la frontera exterior más expuesta de la Unión Europea" consideran que la lucha contra la migración irregular debe tener como "eje fundamental y prioritario" la prevención en origen para "frenar la tendencia ascendente de los flujos".

"La UE no puede permitirse esperar a que los flujos migratorios lleguen a las fronteras exteriores", señala el Med5, que aboga por reforzar las capacidades de los países de origen y de tránsito, así como crear las estructuras de acogida necesarias en esas regiones y sus alrededores, como sucede con ocasión de la actual situación de inestabilidad en Afganistán.

Para que la prevención sea eficaz, dado su "carácter estructural", la política migratoria de la Unión debe contar con una financiación adecuada, que aborde "de forma proporcionada" todas las rutas migratorias hacia la UE, señala el documento.

En este sentido, explica que el Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (NDICI), llamado a ser la principal herramienta financiera para atender las causas de la migración irregular, "debe estar operativo de forma prioritaria".

Los ministros han acordado insistir en la necesidad de que el futuro Pacto de Migración y Asilo de la UE establezca un verdadero reparto equitativo de la responsabilidad entre estados miembros en materia migratoria.

"La responsabilidad tiene que repartirse de forma equitativa, evitando imponer una carga adicional a los Estados miembros que ya sufren una presión migratoria excesiva, al tiempo que asumen la tarea de proteger las fronteras exteriores de la UE", indica el documento.

A la reunión han asistido el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y sus homólogos de Italia, Luciana Lamorgese; Chipre, Nikos Nouris; Malta, Byron Camilleri, y el ministro de Política de Inmigración y Asilo de Grecia, Notis Mitarachi.

Marlaska ha explicado, en una comparecencia conjunta ante los medios, que los cinco países han reafirmado su voluntad de seguir defendiendo de manera consensuada su "visión común" de la política migratoria y asilo, sobre todo en las negociaciones del Pacto.

"La migración no es un desafío coyuntural, sino que es estructural, que necesita de soluciones a medio y largo plazo, de métodos permanentes y durables, y financiación asegurada y flexible", ha destacado.

El ministro ha defendido que la visión de estos cinco países del "desafío migratorio" debe ser "central" en la Unión Europea, que necesita una política migratoria y de asilo "basada en la solidaridad, en la responsabilidad y en la humanidad", y que sea "más equilibrada, justa, realista y europea".

El texto acordado también recoge que la UE debe "permanecer unida y hablar con una sola voz contra el uso de la inmigración irregular con fines políticos".

El encuentro, que ha tenido lugar en un hotel de la capital malagueña, se produce tras la cumbre celebrada el pasado marzo en Atenas, así como de diversas reuniones telemáticas en los últimos meses de los cinco ministros.