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Las quejas sobre las charlas o talleres que se imparten en los centros escolares sobre diversidad sexual son residuales, según datos recabados por Efe en las consejerías de Educación, ya que apenas tres comunidades autónomas han registrado denuncias y su número es anecdótico.

El pin parental o autorización expresa de los padres para que sus hijos acudan a actividades escolares complementarias es defendida por Vox, que en especial ha puesto el foco en aquellos talleres sobre diversidad sexual, y parte del PP bajo, entre otros, el argumento de que esas charlas o talleres provocan quejas de las familias.

Se trata de una medida calificada como "censura educativa" por el Gobierno, que ha enviado un requerimiento al ejecutivo de Murcia para que lo retire en 100 días, pues es la única comunidad autónoma en la que funciona esta autorización desde este curso.

¿Pero en cuántas consejerías autonómicas de Educación se han recibido quejas?

De acuerdo a los datos recabados por Efe desde fuentes de las administraciones educativas de las distintas comunidades autónomas, solo en Cataluña, La Rioja y Madrid se ha recibido alguna queja o denuncia de familias por las actividades que se imparten en los centros escolares.

La Consejería de Educación de la generalitat catalana ha confirmado que a principios de este curso recibió varias quejas de familias de la asociación HazteOir sobre actividades de diversidad afectivo-sexual que se desarrollaban en los centros educativos en horario lectivo, aunque no las tiene contabilizadas.

Las quejas se recibieron durante una campaña que la asociación llevó a cabo a principios de curso y que consistió en enviar cartas a las direcciones de los centros proponiendo que los padres pudiesen decidir si sus hijos participaban o no en las actividades sobre información afectivo-sexual que se desarrollase en tiempo lectivo.

En aquel momento, la Consejería se posicionó argumentado que "las direcciones de los centros educativos podía decidir sobre los contenidos que se impartían en horario lectivo".

En La Rioja se ha presentado una denuncia en un centro por no admitir el pin parental para las charlas que se imparten sobre sexología. Ha sido en el instituto Vicente Ochoa de Logroño.

La Consejería Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid no ha recibido denuncias oficiales contra charlas extracurriculares que se imparten en centros educativos de la región a excepción de una queja por escrito en Pedrezuela "por unas charlas de convivencia" y otras dos a través de Twitter en Rivas Vaciamadrid.

Tras esas quejas informales, el servicio de inspección educativa de la Comunidad comprobó que "no había ninguna anormalidad", según explicó el consejero de Educación, Enrique Ossorio.

Por su lado, en el departamento de Educación del Gobierno de Navarra no constan quejas por las actividades concretas de su programa de coeducación, Skolae.

Pero este programa, sin embargo, ha sido objeto de denuncias que han llevado a sus redactoras a los tribunales pese al apoyo político y a su reconocimiento nacional e internacional.

En Murcia, adonde el Ministerio de Educación ha enviado un requerimiento para que retire las instrucciones de agosto sobre el pin parental en Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, no se han recibido quejas relativa a las charlas complementarias que se imparten esta región desde inicio de curso.

En Andalucía, el gobierno de la Junta no tiene "constancia de denuncias" por estas actividades.

Tampoco se ha recibido ninguna queja por parte de las familias en relación a las actividades complementarias de sus hijos en el sistema educativo en Aragón, Asturias, Extremadura, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Baleares, Galicia, Comunidad Valenciana.

Desde el Departamento de Educación del Gobierno Vasco se ha rehusado "entrar en este asunto" y no ha facilitado datos sobre si hay quejas o denuncias de las familias por las actividades extraescolares.

En cuanto a Canarias, el pasado octubre la Consejería de Educación envió una circular a los centros educativos para incidir en que las charlas de los centros no estaban sujetas a la decisión de los padres, después de que varios de ellos reprodujeran un formulario difundido por HazteOir.org.