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El juez Santiago Pedraz ha enviado a prisión a un ciudadano británico detenido este miércoles en Estepona (Málaga) y que está reclamado por Estados Unidos (EEUU) por acceder de forma ilícita a 130 cuentas de Twitter, entre ellas las del presidente Joe Biden, el expresidente Barack Obama o el dueño de Microsoft, Bill Gates.

El titular del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional ha decretado la prisión provisional para el reclamado, Joseph James O'Connor, mientras se decide sobre su extradición a EEUU después de que se haya opuesto a ser entregado voluntariamente, han informado a Efe fuentes jurídicas.

El juez ha tenido en cuenta el riesgo de fuga por la falta de arraigo en España del reclamado y la gravedad de los hechos que se le imputan, que según las autoridades estadounidenses serían constitutivos de un delito de extorsión, ciberamenazas, ciberextorsión y ciberacoso.

El Cuerpo Nacional de Policía informó a través de su cuenta de Twitter de la detención de este ciudadano británico en un operación denominada Portland y que se ha desarrollado en colaboración con el FBI.

Según el diario SUR, el reclamado es un joven de 22 años que dirigía a los millones de seguidores de los perfiles afectados hacia una estafa en la que se ofrecían pagos con bitcoin.

La investigación en España se inició en abril de 2020 cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de un grupo de ciberdelincuentes dedicados a cometer estafas en la red, según relata la Policía en una nota de prensa.

Fue la Agregaduría del FBI en Madrid la que informó a la Policía Nacional de que estaban investigando a esta red en la que estaría presuntamente implicado un individuo de origen británico, residente en Marbella, cuya localización sería de interés para las autoridades de su país.

Con el avance de la investigación, el FBI comunicó a la policía la relación existente entre el arrestado y la intrusión ilegítima en 130 cuentas de Twitter, entre ellas las de personalidades del mundo de la política y económico como Biden, Obama o Gates, así como en otras conocidas redes sociales.

Al investigado se le atribuyen también dos delitos contra el orden público.

En concreto, se le acusa de cometer swatting, una peligrosa modalidad delictiva que consiste en engañar a los servicios de emergencia, dando un falso aviso de que se está produciendo un incidente grave en el domicilio de las víctimas y requiriendo una rápida respuesta e intervención de las unidades de élite de la policía estadounidense (SWAT), explica la nota.

Se utiliza generalmente como venganza y ha causado numerosas víctimas mortales en Estados Unidos, ya que pone en peligro a víctimas, policías y a la comunidad en general, alejando a los servicios de emergencias de incidentes reales, explica la nota.

Tras varias gestiones policiales, los agentes detectaron el domicilio del investigado, situado en una urbanización del municipio malagueño de Estepona.

Acto seguido, pusieron en marcha un dispositivo -que contó con la participaron de dos agentes de la Oficina del FBI en San Francisco y uno de su Agregaduría en España- que permitió su detención -así como el registro de su domicilio- en el día de ayer.

Fruto del registro, la policía intervino dos ordenadores y un teléfono móvil para su posterior estudio, ya que el análisis en caliente no permitió obtener información relevante por haber reconfigurado los dispositivos recientemente.