EFEKabul

Rechazados por la ley y la sociedad, la comunidad LGTBI sufre un nuevo revés con la llegada al poder de los talibanes en Afganistán. Su estricta aplicación de la sharía o ley islámica introdujo la ejecución como el castigo para los miembros de este colectivo y con ello aún más miedo.

Pese a que el estatus de esta discriminada comunidad siempre ha sido tabú en Afganistán, donde el anterior Gobierno ya sancionaba con largas penas de cárcel las relaciones entre personas del mismo sexo, el temor ha ido a más con los talibanes, que no dudan en castigar duramente a aquellos que transgreden sus severas normas.

La pena depende de la situación: "si una persona es violada a la fuerza, el agresor recibirá un castigo severo como ejecutarlo en la horca. Si ambos están de acuerdo y son homosexuales ambos tuvieron la misma culpa, por lo que serán colgados en pilares, apedreados, degollados, arrojados desde una colina o encarcelados", dijo a Efe el portavoz del Tribunal de Kabul, Abul Yousuf.

REPUDIADOS POR TODOS

La sociedad afgana es una sociedad tradicional donde las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son criminalizadas tanto por la ley como culturalmente por la sociedad y sus familias.

"Los LGBT nunca han tenido ni tienen ningún derecho, tampoco se les reconoce como parte de la sociedad y están viviendo en una situación muy mala. Si una familia observa que un miembro de la familia es LGTBI, serán los primeros en tomar medidas para oprimirlos y torturarlos y pensarán que son desviados o locos", dijo a Efe un miembro de la comunidad en condición de anonimato.

Esta falta de apoyo dificulta su vida en todos los ámbitos y les impide alzar la voz cuando sufren alguna injusticia.

"Mi vida estaba llena de malos pensamientos. Nadie se hizo mi amigo y me evitaban en la universidad, los cursos y la escuela. Tengo muchos malos recuerdos", recordó.

Uno de los peores fue en adolescencia, "cuando cuatro personas me violaron (...) Sabía que si les hubiera denunciado a la policía me ridiculizarían más, o que si se lo dijese a mi familia podrían haber traído un desastre aún peor. Lo enterré en mi corazón, no dije nada", sentenció este miembro de la perseguida comunidad.

ABUSO DE MENORES

Otra práctica que la sociedad afgana, pese a ser considerado ilegal, es el Bach Bazi, donde varios niños preadolescentes bailan y entretienen a un grupo de hombres, a veces en grandes reuniones o bodas, y que puede acabar en relaciones sexuales con los niños.

"En la mayoría de los casos, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, los bailarines y los hombres mayores, son comunes", dijo a Efe el experto en sociedad afgana, Mohammad Arif Kakar.

Procedentes de familias sin recursos, estos niños son engañados por hombres de clases altas para entretenerles mediante una actividad que a menudo conlleva al maltrato o al incumplimiento de los derechos del menor.

No es hasta que alcanzan la madurez mental y sobre todo física, cuando comienzan a desarrollarse atributos masculinos como la barba, que sus "dueños" los dejan marchar, "pero el daño psicológico causado por años de abuso sexual y aislamiento social dificulta la reintegración en la sociedad", añadió el experto.

Una de las víctimas de esta práctica, explicó a Efe, sin revelar su nombre, que la inmadurez y la pobreza de las familias son los principales factores que llevan a niños como él a acercarse a hombres poderosos, a los que critica por no ayudarles de otra manera.

En lo que respecta a los bisexuales, el Gobierno talibán aseguró que, mientras no cometan "ninguna actividad tabú", serán parte de la sociedad "y disfrutarán de los derechos como lo hacen otras personas", aseguró a Efe el portavoz del todopoderoso Ministerio de Propagación de la Virtud y Prevención del Vicio, Mohammad Sadiq Akif.

LLAMADA DE SOCORRO

Defensores de los derechos LGTBI denuncian el deterioro que ha sufrido la comunidad desde la llegada de los talibanes al poder el pasado 15 de agosto, con la sombra de la muerte siempre acechando sobre ellos, y que ha llevado a muchos a huir del país.

"Hago un llamado a la comunidad internacional, que también somos humanos y no se olviden de nosotros. Especialmente países como Alemania, Francia, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos hicieron promesas pero lamentablemente aún no han cumplido, y después del caso de Ucrania, han olvidado a las personas LGTB de Afganistán", lamento en una conversación con Efe la activista afgana, Shahriar Mandegar.