EFEValladolid

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha asegurado este sábado que el Gobierno tiene presupuestados veinte millones de euros para estrategias de convivencia con grandes carnívoros, fundamentalmente el oso y el lobo.

La ministra ha concretado que esa cantidad es superior a la que vienen aportado las Comunidades con presencia de lobo para la compensación de daños en el supuesto de ataques a las ovejas.

Ribera, quien ha participado en la inauguración del Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos de España: "Un Medio Rural Vivo en el marco de la Agenda 2030"MUNDO RURAL, en La Adrada (Ávila), ha explicado en declaraciones a los periodistas que la prohibición de la caza del lobo se trata de un asunto en el que se ha trabajado desde hace más de un año.

Ha recalcado que el Gobierno ha intentado buscar las formas de conciliar ganadería y protección de especias, con estrategias de gestión junto a administraciones y distintos sectores económicos, incluidos los que se dedican a la ganadería extensiva.

La ministra ha argumentado que la comunidad científica puso de manifiesto que seguir manteniendo el lobo como especie cinegética no mejoraba ni conservación de la especie ni mitigaba el impacto en la ganadería extensiva, por lo que no se trataba de una estrategia adecuada e impedía que se recuperara el lobo en los espacios que se consideraban su hábitat natural.

"Hemos seguido adelante en una tramitación que ha contado múltiples oportunidades para buscar el modo en el que trabajar juntos", ha sostenido Ribera, quien ha avanzado que aún queda por delante la aprobación de estrategias de gestión, para las que es "capital" sumar esfuerzos.

Ha asegurado en este sentido que el Ejecutivo sabe que la protección de la especie requiere un acompañamiento económico para aquellos vecinos que puedan sentir que están en riesgo su propia actividad económica.

La ministra ha abogado por una reacción ágil, por una identificación rápida en procesos de compensación, pero también de prevención de medidas que permitan identificar con antelación donde pueden estar las zonas de peligro, de expansión y capacidad de intervención, en su caso, con controles poblacionales.

El procedimiento para la aprobación de la orden que prohíbe cazar al lobo en España ha tenido tramitación muy larga, múltiples reuniones con organizaciones agrarias, directores generales, viceconsejeros y consejeros, ha expuesto.

"Es un primer paso sobre el que hay que seguir trabajando", ha destacado Ribera, quien ha calificado de categórico el dictamen del Consejo de Estado, tanto avalando el procedimiento como la oportunidad desde el punto vista del criterio científico y las recomendaciones desde la perspectiva de las medidas de gestión.

"Es obvio que nuestra intención no es generar un problema para la ganadería sino al revés, garantizar la convivencia de la especie con las actividades en pueblos ganaderos", ha defendido, antes de mostrar su confianza en reforzar el diálogo y la búsqueda de soluciones.

Ante el recurso conjunto a la orden que prevén plantear cuatro autonomías, la ministra ha considerado que "están en su derecho de hacerlo".

Ha reconocido que le hubiera gustado encontrar aportaciones concretas "distintas a retírese -la orden- y no se haga nada", que según ha dicho es con lo que ha contado durante más de un año.

Ribera ha subrayado que el Ejecutivo central trabaja en localizar dónde se encuentran las dificultades específicas, en la agilización de medidas de respuesta y en cómo dar seguridad en los momentos en los que se pueda tener que intervenir para controles poblaciones.

Ha resumido que el dictamen del Consejo de Estado deja poco lugar a dudas, no sólo sobre legalidad sino también acerca de esta medida de inclusión de la especie en el registro especial.

La ministra ha aclarado que no se trata de la máxima protección que se puede establecer, ya que hay categorías más elevadas.

Las organizaciones ecologistas pedían máxima protección y el comité científico consideró que no se daban las circunstancias para ello, ha añadido.

Ha admitido que la limitación más importantes que fija la norma es la prohibición de la caza del lobo, pero no abarca el resto de las intervenciones de gestión que puedan resultar importantes.

"Confío en que podamos recuperar un espíritu de trabajo conjunto", una cuestión fundamental "para ofrecer respuestas a los ciudadanos que puedan ver con preocupación la prohibición de la caza de esta especie", ha expuesto.

Ha matizado que el lobo, salvo en Castilla y León, no se consideraba especie cinegética en otros territorios, por lo que las nuevas circunstancias no suponen un gran cambio en la situación de Galicia, Asturias y Cantabria.

La ministra ha reconocido no obstante que el lobo es una especie que se ve con preocupación en poblaciones donde la extensión de la ganadería y suelta de ganado en la montaña se ha ido produciendo en paralelo a la pérdida de presencia del lobo en el territorio y existe preocupación por si vuelve a estar más presente en esas zonas.

Ante la posibilidad de ataques al ganado, ha manifestado que la estrategia de gestión lo que pretende es acompañar en la adopción de medidas preventivas, de aviso, de protección de la ganadería extensiva, con vigilancia, con drones u otros elementos, o la recuperación de prácticas tradicionales como la presencia de mastines, que también tiene un coste para la ganadería.

"La consolidación de medidas preventivas necesita un tiempo y recursos que debemos aportar y un conocimiento mejor de evolución de especie", la recuperación del hábitat y el entendimiento de su comportamiento y de las distintas manadas, ha apostillado.

Para Ribera, el esfuerzo debe hacerse sobre todo desde el Ministerio, en estrecha conexión con quienes mejor conocen la especie y que trabajan en ámbitos académicos o de gestión en las autonomías.

Ha expresado que es diferente la prohibición de la caza del lobo en la orden a que no pueda intervenirse a través de agentes públicos de autoridad cuando haya una situación de tensión o se estén manteniendo ataques por algún ejemplar.

Tienen que darse todas las condiciones que exige la ley, que se hayan adoptado todas medidas y sin embargo sigan ataques, ha advertido al respecto.

Será necesario ver cómo se dota de un régimen comprable en todo el territorio y, en ultimo caso, si se producen ataques, hay una capacidad de identificación mucho más ágil con arreglo a criterios comunes, valoración de pérdidas, reacción inmediata y compensación, ha sintetizado. EFE

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