EFELleida/Barcelona

La consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, ha propuesto que el uso de mascarillas en Cataluña sea obligatorio siempre, dentro y fuera y aunque se mantengan las distancias, para evitar otros confinamientos como el del Segrià, donde, tras cuatro días de cierre, sigue creciendo el número de afectados: 74 en las últimas 24 horas.

"Queremos introducir este mecanismo de protección como norma general en todas partes, se pueda mantener distancia o no", ha anunciado Vergés, que prevé un aumento importante de casos de coronavirus en la comarca leridana del Segrià, donde la situación es "delicada" tras cuatro días de cierre perimetral de esta zona, que abarca 38 municipios donde viven 210.000 personas.

En una jornada en la que el jefe de Epidemiología del Hospital Clínic, Antoni Trilla, ha reconocido que los brotes de coronavirus del Segrià demuestran que "nos hemos quedado cortos" en el refuerzo en vigilancia epidemiológica en salud pública y que "faltan recursos", siguen creciendo los positivos en la ciudad de Barcelona, que hoy ha concentrado el 40% de todos los contagios nuevos notificados en Cataluña.

"Esperamos brotes y que podamos controlarlos", ha explicado el epidemiólogo, que ha señalado que "el aumento de la incidencia preocupa a todo mundo" y que "las cifras son realmente altas", aunque ha restado importancia a que en Barcelona se incrementen los casos porque es "en una proporción relativamente pequeña" y "era esperable" al terminar las medidas de restricción de la movilidad.

Mientras hoy ha habido importantes retenciones de tráfico en las entradas y salidas de la comarca del Segrià a causa de los controles policiales, la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, ha negado que hayan actuado tarde ante los brotes en esa zona.

Budó ha acusado de "frivolidad" al Gobierno del Estado porque el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, dijo ayer que habría preferido que la Generalitat hubiese confinado antes, aunque reconoció que "a toro pasado es fácil decirlo", lo que la consellera ha interpretado como una crítica.

La epidemia de COVID-19 ha causado ya 12.596 muertes en Cataluña, cuatro más de las notificadas por las funerarias ayer, mientras que en las últimas 24 horas otros 74 residentes en la comarca del Segrià, de los 83 detectados en toda la Región Sanitaria de Lleida, han resultado positivos de coronavirus.

Los hospitales de Lleida tienen ingresados este martes a un total de 68 pacientes enfermos de COVID-19, que son 19 más que el pasado domingo, de los que ocho están en estado grave en la UCI.

El jefe de la planta de COVID del hospital de Lleida, José Luis Morales Ruill, ha pedido "responsabilidad" a la ciudadanía para no sobrecargar de nuevo el sistema sanitario y ha informado de que han tenido que duplicar las camas disponibles para pacientes con coronavirus.

El aumento de casos en el Segrià ha llevado al sistema de atención primaria de la ciudad de Lleida a un momento de "alta saturación", ha admitido el gerente del ICS en Lleida, Ramon Sentís, que ha reconocido que los recursos de la primaria "siempre son justos" y ahora se ha generado una situación "compleja de gestionar".

Además de las pruebas PCR que se llevan a cabo en los centros de atención primaria, el personal también ha tenido que ayudar en los cribados en las residencias y en los diferentes dispositivos habilitados en la ciudad, como los pabellones de Fira de Lleida.

"Esperábamos el brote para octubre y, por eso, la mayoría de sanitarios tenían vacaciones en julio y especialmente agosto", situación que agrava todavía más la falta de personal, ha dicho.

Con relación al llamamiento a todo el personal sanitario de Cataluña para que acuda al Segrià a ayudar, Sentís asegura que ya han recibido algún ofrecimiento y que podrían empezar a incorporarse a finales de esta semana.

Mientras tanto, dos monitoras de casales infantiles de Tàrrega y Albesa, en Lleida pero fuera de la comarca del Segrià, han dado positivo por coronavirus, lo que ha obligado a suspender las actividades de estos dos grupos de ocio educativo, mientras Salud vigila que no se conviertan en nuevos brotes.

El brote de coronavirus del Segrià ha afectado a 110 de los 3.500 trabajadores de las empresas frutícolas catalanas, un 3 % del total, según datos de la patronal Afrucat, que considera que los contagios entre estos trabajadores se han producido en el ámbito privado.

La activista leridana Nogay Ndiaye, la cara más visible de la lucha contra el racismo en la ciudad, ha lamentado que se "señale" a los temporeros como causantes de los brotes.

El catedrático de Ingeniera Informática y Matemáticas de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona Àlex Arenas, que ha diseñado un modelo matemático que prevé la evolución de epidemias, ha pedido al Govern que reactive el programa Orfeu para hacer test masivos de COVID y evitar que los brotes se conviertan en una segunda ola de coronavirus. EFE

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