EFECopenhague

Las autoridades sanitarias suecas acusaron este viernes a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de malinterpretar datos al incluir a Suecia en una lista de once países europeos donde ha resurgido el coronavirus las últimas semanas.

El director regional de la OMS, Hans Henri Kluge, había apuntado ayer que en esos países (la mayoría exrepúblicas soviéticas) se han producido "rebrotes muy significativos", una afirmación que las autoridades suecas consideran equivocada porque creen que no refleja la realidad de la evolución de la pandemia.

Suecia ha apostado en las últimas semanas por realizar más test a la población, duplicando la cifra de personas examinadas, lo que ha provocado a su vez un aumento de casos, aunque las autoridades resaltan que la mayor parte son leves.

"Por desgracia es una interpretación totalmente errónea de los datos", declaró hoy a la televisión pública SVT el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública, Anders Tegnell.

Tegnell resaltó que Suecia realiza ahora "muchos más test" y que es "desafortunado" mezclarla con países que hasta ahora no habían tenido problemas y que están en una fase inicial de la epidemia.

Si la OMS hubiera contactado a las autoridades suecas, estas podrían haber dado una imagen "más matizada" de la situación del coronavirus en este país nórdico.

"Es muy grave (señalar a Suecia como país de riesgo), sobre todo en una situación en la que hay muchas discusiones sobre a qué países se puede viajar, este tipo de afirmaciones son muy desafortunadas", reiteró Tegnell.

ESTRATEGIA CRITICADA

En su comparecencia de ayer el epidemiólogo jefe sueco ya se había referido al mayor número de casos, resaltando que la mayoría eran leves y que era un aspecto positivo, ya que así más gente descubriría que tiene el virus y puede tomar medidas para no transmitirlo.

Suecia ha registrado hasta ahora 63.890 casos y 5.230 muertos por COVID-19, con un índice de mortalidad cinco veces superior al de Dinamarca, nueve al de Finlandia y diez al de Noruega, aunque por debajo de los países más castigados como Italia, España, Reino Unido y Bélgica.

La elevada mortalidad ha provocado un aumento de las críticas a las autoridades por adoptar una estrategia más suave, que ha incluido muchas recomendaciones a la población para tratar de proteger a los grupos de riesgo y algunas restricciones, aunque se han mantenido abiertos bares, restaurantes y escuelas.

El número de muertes se ha ido reducido de forma lenta desde mediados de abril, aunque todavía se mantiene por encima del resto de países nórdicos, que sí optaron por más restricciones pero tampoco confinaron a la población.

Tegnell destacó ayer que hace semanas que Suecia no tiene una mortalidad superior a la habitual y que el número de pacientes en cuidados intensivos se mantiene en un nivel bajo, por debajo de 200 por primera vez en meses, según informó hoy SVT.