EFECopenhague

El Gobierno sueco anunció este jueves la prolongación de varias restricciones vigentes desde diciembre, aunque abrió la posibilidad de combinar enseñanza a distancia y presencial en los institutos.

Los centros de educación secundaria suecos continuarán cerrados hasta el 1 de abril, pero en los municipios con bajo contagio se permitirá que parte de la enseñanza sea presencial.

"No es razonable que la enseñanza sea todo el tiempo a distancia en todo el país cuando la situación es diferente en algunas zonas", dijo en rueda de prensa la ministra de Educación, Anna Ekström.

La prohibición de servir alcohol en restaurantes y bares después de las 20 horas y la recomendación de trabajar desde casa y cerrar las instalaciones municipales (salvo para actividades infantiles) se prolongarán hasta el 7 de febrero, y la de llevar mascarilla en transporte público, toda la primavera.

"Vemos una reducción moderada del contagio en ciertas regiones, pero la situación sigue siendo grave. La presión sobre la sanidad aún es alta", dijo en la misma comparecencia el primer ministro socialdemócrata, Stefan Löfven.

Las restricciones serán evaluadas cada dos semanas a partir de ahora, explicaron las autoridades suecas.

GIRO A LA ESTRATEGIA DESDE NOVIEMBRE

Tras apostar por muchas recomendaciones y alguna prohibición en la primera ola, Suecia dio un giro a su estrategia a mediados de noviembre, con un papel más intervencionista del Gobierno y más restricciones, aunque no se ha cerrado la actividad económica como en otros países europeos ni se ha optado por confinamientos.

Suecia ha limitado a ocho el número de personas en reuniones públicas, y el Parlamento aprobó de urgencia hace dos semanas una ley temporal que obliga a un aforo máximo en todo tipo de establecimientos y, en último término, permite cerrarlos.

"La ley nos da la posibilidad de ser más precisos que antes con las medidas y de suprimir actividades si fuese necesario", recordó hoy la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, que avisó de que si la situación empeora podrían aplicarse medidas más duras.

Suecia ha registrado hasta ahora 537.967 casos de coronavirus y 10.797 muertos, según los últimos datos actualizados el miércoles.

Su tasa de mortalidad es de 104 por 100.000 habitantes, tres veces más que Dinamarca y diez más que Finlandia y Noruega, aunque por debajo de los países más castigados en Europa, como el Reino Unido, Francia, Italia y España.