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La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, se ha dirigido por carta al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para pedirle que desista de la iniciativa legislativa que tramita el Parlamento andaluz y que pretende regular la ampliación de la zona regable de Doñana.

El Parlamento de Andalucía aprobará este miércoles previsiblemente el inicio de la tramitación de la ley para regular los regadíos en el entorno de Doñana, una iniciativa a dos bandas (PP-Cs y PP-Vox) que ha suscitado la polémica por las denuncias de la izquierda y de las organizaciones ecologistas.

En la citada carta, la ministra muestra su preocupación ante la futura ley por cuanto "interfiere de forma palmaria" en una competencia exclusiva del Estado reflejada en la Constitución y que hace referencia a la ampliación de una superficie regable que afecta a la cuenca del Guadalquivir.

Recuerda que, según sentencia del Tribunal Constitucional, las actuaciones de la comunidades autónomas en materia de agua que se extiendan más allá de sus territorios han de hacerse en el seno de las Confederaciones Hidrográficas " y solo son factibles en la medida en que no interfiera la actuación de esta ni la perturbe".

En este caso, continúa la misiva, no solo se vulnera una competencia exclusiva del Estado, sino que además se adentra en "cuestiones reservadas a la legislación estatal de aguas" que la legislación autonómica "tiene vedado reproducir".

Advierte asimismo de que la ley que pretende aprobar el Parlamento andaluz causará "enormes perjuicios" económicos y medioambientales para España, a la par que un daño grave para su imagen internacional, por lo que pide al presidente Moreno Bonilla que desista de esta iniciativa legislativa "que tan perjudicial puede resultar" para nuestro país.

Teresa Ribera también incide en la "honda preocupación" que la citada medida ha provocado en organismos internacionales como la Unesco y la Comisión Europea ante las repercusiones que dicha propuesta tendría para la Directiva Marco de Agua y la Directiva Hábitats.

La vicepresidenta concluye su carta apelando al "sentido de responsabilidad" del Ejecutivo andaluz, al que solicita una "respuesta adecuada y proporcionada" a las necesidades de Doñana, que impulse medidas de desarrollo económico y de empleo y que, a la vez, sea "compatible con la legalidad europea".