EFEAtenas

Centenares de trabajadores culturales se manifestaron este lunes en la capital griega para reivindicar ayudas sociales para todas las personas que han sido condenadas al desempleo como consecuencia de las restricciones en las actividades culturales para contrarrestar la propagación del coronavirus.

Ante el incremento de los casos confirmados de la COVID-19 en la región capitalina de Ática, donde vive más de un tercio de la población del país, el Gobierno anunció una nueva serie de medidas, que se han puesto en marcha a partir de hoy, lunes.

Entre ellas está la suspensión de todos los conciertos programados tanto en espacios al aire libre como en salas. Además, ha sido suspendido el funcionamiento de todos los cines y teatros.

Tan solo está permitido -con un aforo máximo del 60 % de su capacidad y con uso de mascarilla obligatorio- el funcionamiento de teatros y cines de verano que, a partir de finales de septiembre o comienzos de octubre suelen cerrar.

"Unimos nuestras voces para exigir que se adopten las medidas adecuadas para impedir la propagación del coronavirus pero que a la vez permitan el funcionamiento de las salas de espectáculos", destacó en un comunicado el colectivo Support Art Workers.

Los colectivos de trabajadores de la cultura calificaron además de "ilógica" la decisión gubernamental que prohíbe los conciertos en espacios abiertos pero sí permite las representaciones teatrales al aire libre y los cines de verano.

Durante la protesta varios manifestantes sacaron sus instrumentos a la calle, y los gritos pidiendo ayuda para la cultura se mezclaron con la música de saxofones, flautas, trompetas y platillos.

Los manifestantes denunciaron que, mientras la casi totalidad de los alrededor de 100.000 profesionales de la cultura que hay en Grecia están en paro desde el estallido de la pandemia de coronavirus el pasado marzo, el 80 % de ellos no puede acceder a las medidas que anunció recientemente el ministerio de Cultura: una ayuda social de 534 euros mensuales para octubre y noviembre.

A esta ayuda no pueden acceder ni los que se han visto obligados a trabajar en negro, sin que sus empleadores pagasen las cotizaciones correspondientes a la seguridad social, ni tampoco los que ejercen una actividad profesional paralela a su trabajo cultural.

Los sindicatos de los trabajadores culturales exigen que todos puedan acceder a estas ayudas y, además, una moratoria en el pago de sus obligaciones con Hacienda y los bancos.

Según los últimos datos oficiales, de los 15.142 casos de coronavirus registrados en Grecia desde el comienzo de la pandemia, 5.576 ocurrieron en Ática. Tan solo en la última semana se registraron más de mil de esos casos en la región capitalina.

Además de las medidas que afectan al sector cultural, este lunes entra en vigor el límite máximo de nueve personas en las reuniones tanto en privado como en público, el teletrabajo para el 40 % del personal de las empresas públicas y privadas y el escalonamiento de las horas de llegada al trabajo para los funcionarios, que pretende reducir la afluencia en los medios de transporte durante las horas punta.

Desde hace días se baraja la posibilidad de proceder a una cuarentena temporal en la capital si no se logra controlar el número de nuevos contagios y de personas intubadas en los próximos 20 días.