EFELisboa

Tras quedar dominado el incendio de Abrantes, iniciado hace tres días, las altas temperaturas y fuertes vientos que registra Portugal han trasladado el riesgo a decenas de pequeños focos cuya proliferación ha marcado ya récord anual.

El dominio de las llamas de Abrantes, conseguido alrededor del mediodía local, ha supuesto un alivio para las autoridades lusas, que habían desplegado en este municipio del centro del país el grueso de sus efectivos.

Más de 540 bomberos comenzaban allí el día, apoyados por 185 dotaciones de medios terrestres y dos aéreas, con la previsión de que a lo largo de la jornada volvieran a ayudarles en las tareas una aeronave marroquí y dos españolas.

Finalmente no fue necesaria la colaboración, aunque esto no ha supuesto el fin del trabajo para el abultado contingente, que permanece en el lugar para sofocar las llamas que aún se mantienen.

Mientras el alivio llegaba a Abrantes, la preocupación se extendía al resto de Portugal, donde el número de pequeños incendios varía en cuestión de minutos, llegando a pasar de cuatro fuegos activos a 18 en apenas hora y media.

El resultado de esta tendencia, ya observada en días pasados, es de récord anual, según la portavoz de la Protección Civil lusa, Patrícia Gaspar: el viernes se registraron en el país un total de 220 "ocurrencias", o sea, pequeños focos que en su mayoría pudieron ser controlados antes de convertirse en beligerantes incendios.

La cifra, además de ser la más alta en lo que va de año, batía la marca conseguida solo un día antes, cuando se contaron un total de 215 fuegos, y puede volver a superarse hoy, avisó Gaspar al actualizar al final de la jornada la situación de los fuegos repartidos por el país.

En este escenario, el "peor enemigo", como lo describió Gaspar, son las fuertes rachas de viento que se prevén para los próximos días, junto al tiempo seco y las altas temperaturas, que mantienen en alerta naranja a todos los distritos de Portugal.

A última hora de la jornada, Protección Civil explicó que estas condiciones han provocado la reactivación de varios incendios controlados esta misma mañana, así como la evacuación de varias aldeas en las regiones del centro.

La mayoría de los focos activos se concentran en el centro y norte del país, muchos de ellos cercanos entre sí, e involucran a entre 30 y 50 bomberos que suelen trabajar a una relativa distancia sobre el terreno, una situación en la que las comunicaciones cobran mayor relevancia.

La red que utilizan los servicios de emergencia, denominada SIRESP, se convierte entonces en protagonista, pero sus fallos en la tragedia de Pedrógão Grande, donde propiciaron graves problemas de coordinación para combatir las llamas, han despertado dudas sobre su eficacia.

Aunque el miércoles pasado la ministra de Aministración Interna, Constança Urbano de Sousa, dijo que ya se habían tomado algunas medidas para paliar los problemas, el sistema ha vuelto a fallar en los últimos días al menos en tres incendios, uno de ellos el de Abrantes, confirmó hoy Gaspar.

Cuestionada por este asunto, la portavoz de Protección Civil reconoció "colapsos puntuales" de la red que han podido ser atajados con unidades móviles que han mejorado la señal.

La fuerte polémica que este tema despierta en Portugal se ha visto hoy alimentada además por el primer ministro, António Costa, quien ha acusado a la operadora Portugal Telecom de ser la responsable de los fallos del SIRESP en Pedrógão Grande, donde el fuego mató a 64 personas el pasado junio.

"Lo que falló fue que gran parte de aquella red (conocida como SIRESP) se asienta sobre la red fija de PT; la red fija de PT se sustenta en cables aéreos que obviamente, en una zona forestal que está ardiendo, también arden. Y por lo tanto colapsan las comunicaciones", declara Costa en una entrevista publicada hoy por el semanario luso Expresso.

Las conclusiones del primer ministro son contundentes con respecto al papel que jugó PT, que debió, sostiene, haber sustituido hace tiempo estos cables aéreos por sistemas subterráneos.

Así, su opinión es tajante: "el colapso del SIRESP resultó del colapso de la red de PT".

Según un informe preliminar sobre la gestión del incendio de Pedrógão Grande presentado el pasado miércoles, los fallos de comunicaciones registrados durante la tragedia impidieron atender varias llamadas de socorro y además causaron que algunos agentes de Protección Civil actuasen prácticamente a ciegas.

Cynthia de Benito