EFEAtenas

El Gobierno griego ha comenzado una operación de traslado de centenares de personas del campamento de Moria en la isla de Lesbos hacia otras instalaciones tras el fallecimiento de tres migrantes en una semana, posiblemente por la inhalación de monóxido de carbono por estufas.

El objetivo es descongestionar este campamento, que al igual que la mayoría de los centros de refugiados en las islas del Egeo está superpoblado a causa del lento proceso de asilo o consiguiente devolución a Turquía de las personas cuya solicitud no es reconocida.

Anoche 50 hombres de origen africano, que vivían en tiendas de campaña, aceptaron su traslado al buque de transporte de la Marina griega, que desde el 10 de enero está amarrado en el puerto de Mitilene para alojar a refugiados y migrantes.

Aunque la capacidad de alojamiento del barco es de 500 personas, apenas 150 habían aceptado su traslado hasta ahora por miedo a ser deportados a Turquía.

Además, el Gobierno está trasladando desde anoche a unas 300 personas, en su mayoría familias, al centro de acogida de Kara Tepe que gestiona el Ayuntamiento de Lesbos en cooperación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Hoy comenzó asimismo la instalación de amplias carpas con calefacción con capacidad total para 200 personas en un olivar vecino a campamento de Moria, alquilado por la Cruz Roja de Dinamarca.

El ministro de Migración, Yannis Muzalas, explicó ayer que la instalación de estos nuevos alojamientos no habían sido posibles hasta ahora porque el propietario del terreno se había negado.

Además, anoche 350 hombres que estaban alojados en tiendas de campaña no adecuadas fueron trasladados a contenedores con calefacción dentro del propio campamento de Moria, declaró hoy a la agencia de noticias griega AMNA la directora del Servicio de Primera Acogida griego, Anzí Karaguelí .

Karaguelí pidió asimismo a ACNUR que intensifique sus esfuerzos para trasladar a todas las personas vulnerables que continúan en Moria a hoteles o al centro de Kara Tepe.

Desde la semana pasada el ministerio de Migración y ACNUR se reprochan mutuamente los retrasos que ha habido en el acondicionamiento de los campamentos de Lesbos al duro invierno que vive este año Grecia.

ACNUR criticó al ministerio de Migración de no haber dado la luz verde a un plan de instalación de contenedores en Moria, elaborado por la agencia.

Muzalas, por su parte, reprochó ayer a ACNUR retrasar el traslado a la parte continental del país de 400 demandantes de asilo que ya habían recibido la luz verde para abandonar Lesbos, lo que hubiera permitido llevar a un número idéntico de personas de Moria hacia Kara Tepe y a hoteles.

Además, Muzalas responsabilizó a las autoridades locales y a los hoteleros de la isla del hacinamiento en Moria, ya que las primeras se han negado a permitir la construcción de nuevos campos y los segundos se negaron a alquilar sus espacios vacantes a los organismos que gestionan el problema de los refugiados.

Tan solo después de que imágenes de tiendas de campaña hundidas por masas de nieve dieran la vuelta al mundo, los hoteleros de Lesbos cedieron y ofrecieron sus habitaciones.

Aunque el flujo de refugiados ha disminuido radicalmente no se ha detenido por completo, y tan solo en las últimas 24 horas llegaron unas 120 personas a las islas del mar Egeo, desde donde no pueden ser trasladadas a la parte continental de Grecia, a menos que el servicio de acogida determine que se cumplen los requisitos para solicitar asilo.