EFELa Haya

El referéndum consultivo celebrado hoy en Holanda sobre la ley de vigilancia de las comunicaciones en internet logró unos resultados muy ajustados, con un 49% en contra de esta legislación que entraría en vigor el próximo mayo, y un 48% a favor, según los resultados provisionales.

La participación en este plebiscito asciende al 48% de un total de 3 millones de personas con derecho a voto, lo que supera el umbral del 30% exigido para considerar válido este referéndum no vinculante.

La nueva norma, oficialmente llamada Ley de Inteligencia y Seguridad, permitirá al Servicio de Inteligencia Militar (MIVD) y al General de Inteligencia y Seguridad (AIVD) vigilar a gran escala el tráfico no solo del teléfono con cable, sino también de las comunicaciones por internet.

En la actualidad, se necesita una autorización judicial y solo se podrá pinchar el teléfono del sospechoso directo de un crimen específico, pero con la nueva legislación los servicios secretos podrán acceder, por ejemplo, al ordenador de un compañero de piso o de los vecinos de la persona investigada.

Esta norma también brinda a los servicios de seguridad la posibilidad de almacenar material para una investigación, con la simple autorización del Ministerio correspondiente, y podrán compartir esos datos con autoridades de otros países.

Al ser un referéndum consultivo y no vinculante, el Gobierno no está obligado a atender a los resultados, aunque de confirmarse oficialmente el rechazo de hoy, podría presionar al Parlamento para volver a examinar y debatir la ley.

Esta legislación entrará en vigor el próximo 1 de mayo y como ya afirmaron varias voces del Gobierno, ante un rechazo en esta votación, se esperará un mínimo de dos años antes de estudiar los efectos de esta legislación e introducir posibles cambios.

Los defensores de esta ley la presentan como "una actualización" de la Ley de Servicios de Información y Seguridad, de 2002 -que no estaría adaptada a las nuevas tecnologías de comunicación-, mientras que los detractores consideran que viola los derechos humanos y la privacidad de los ciudadanos.

Este fue el segundo y último referéndum no vinculante celebrado en los Países Bajos, antes de que se derogue la ley de referendos consultivos, como ya solicitó una mayoría del Parlamento.

El anterior plebiscito preguntó a los holandeses sobre su opinión acerca de un acuerdo comercial entre la Unión Europea y Ucrania y ante un rechazo del 60% del electorado, el Gobierno holandés se vio presionado a abordar las preocupaciones de los opositores y pidió garantías a Bruselas de que ese tratado no abre las puertas de la UE a Kiev.