EFELisboa

El día en que se cumple justo un año del primer caso de covid-19 detectado en Portugal, el país notificó 691 nuevos contagios y 38 muertes y mantiene a raya las cifras de la pandemia tras una dura tercera ola que le llevó a confinarse de nuevo.

Según el balance de la Dirección General de Salud (DGS), las infecciones de este martes suponen el tercer dato más bajo desde principios de octubre, sólo superado por las cifras de los dos últimos lunes, el día de la semana que se suelen reportar números más moderados.

En total, desde el 2 de marzo de 2020, Portugal suma 805.647 casos confirmados y 16.389 fallecidos.

El número de casos activos volvió a bajar y se sitúa en 65.793, tras encadenar 30 días consecutivos de caídas.

Este martes también continuó el alivio en los hospitales, donde hay 1.997 personas ingresadas, 170 menos que un día antes y el valor más bajo desde el 31 de octubre.

De ese total, 446 están en unidades de cuidados intensivos (23 menos).

APRENDER "LECCIONES" DE ESTE AÑO

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, eligió el día en que se cumple un año del primer caso detectado en el país -un hombre de 60 años que estuvo de vacaciones en el norte de Italia- para pedir que se aprendan "lecciones" de lo ocurrido desde entonces.

"Es deseable que, más que aprender con lo que fue bien, todos tengamos la capacidad de sacar lecciones con lo que fue menos bien. Mejorar la capacidad de planear y anticipar escenarios y respuestas, reaccionar más rápido y adaptándonos más a las circunstancias, son ejemplos de áreas donde debemos poner la atención", escribió en un mensaje publicado en la página oficial de presidencia.

Rebelo de Sousa señaló que todavía hay "incertidumbre" sobre cómo seguirá evolucionando la pandemia y que el combate puede tener que afrontar otros desafíos, como la aparición de nuevas variantes.

Por ello, apeló a mantener medidas esenciales, como el uso de mascarilla y la distancia social, a pesar del "cansancio" que sufre la población.

LA SITUACIÓN AÚN PREOCUPA

A pesar de la caída de las cifras respecto al pico de la severa tercera ola, el Gobierno de Portugal considera que la situación del país todavía no permite avanzar hacia un desconfinamiento inmediato.

"Hay muchas cosas que, aunque hoy nos parezcan tranquilas, están lejos de serlo", defendió la ministra de Salud, Marta Temido, en una entrevista con la emisora estatal Antena 1, donde recordó que, por ejemplo, en agosto había sólo 29 enfermos en UCI, mientras que ahora todavía hay más de 400.

Por ello, no puso fecha a la desescalada e insistió en que el plan para empezar a abrir el país será presentado por el primer ministro, António Costa, el 11 de marzo.

Lo único que se sabe de ese plan es que el Ejecutivo quiere abrir de forma gradual empezando por las escuelas, pero se desconoce a partir de qué fecha.

Portugal está confinado desde el 15 de enero y empezó hoy un nuevo período de 15 días bajo estado de emergencia.