EFEMadrid

"Los alumnos son cada vez menos pacientes y más irritables", lo que en una mayoría de casos se debe a su incapacidad para encontrar respuestas con las que satisfacer sus necesidades, según ha comentado a Efe Luis García Carretero, experto en educación inclusiva.

García Carretero ha hecho estas declaraciones en el marco del debate "Los alumnos irritables, irritantes y desafiantes. ¿Por qué lo son?, ¿son reconducibles?" celebrado en la VIII Jornada técnica de prevención y de atención a adolescentes en riesgo.

El también director del Colegio Areteía ha explicado que la irritabilidad de los alumnos -que no saben esperar y necesitan una gratificación inmediata de sus demandas- se debe a una sociedad "hedonista y muy basada en el placer y el cortoplacismo".

Un planteamiento muy distinto al de la escuela, que, reconoce, "va a contracorriente porque el aprendizaje requiere de esfuerzo y dedicación", por lo que aboga por un cambio "para enseñar a ser rápido y esperar a la vez, porque las cosas importantes no se hacen de un día para otro".

"Una de las claves del éxito de la acción educativa es la interacción, hacer entender al alumno que el profesor es un aliado y no un enemigo", ha asegurado el pedagogo, quien también ha alertado de que "la escuela está asumiendo muchas responsabilidades, no solo en la transmisión de conocimientos, sino también en la formación de la persona".

Los debates de la jornada han revelado que los alumnos "rebeldes" suelen esconder una patología previa, por lo que requieren "un diagnóstico acertado" para poder desarrollar un tratamiento, que según García "llaga muy lejos" cuando se implican en él los profesionales de la salud mental, los educadores y las familias.

Tras advertir de que "no hay nada peor para cualquier ser humano que sentirse incompetente", ha destacado que los maestros deben "motivar y adaptar" el objeto del estudio al momento evolutivo del alumno y sus posibilidades de aprendizaje, porque da unos resultados "mágicos" que convierten situaciones de frustración en situaciones de éxito.

En cuanto a las nuevas tecnologías, el experto reconoce que "son un buen complemento", pero "nunca" podrán sustituir el trato personal ni entre el alumno y el profesor ni entre el paciente y el clínico.