EFEOurense

El accidente de un hidroavión portugués, que se estrelló este sábado cuando combatía un incendio declarado en el transfronterizo Parque del Gerês-Xurés entre España y Portugal, se ha saldado con el copiloto de la aeronave fallecido y una segunda persona, el piloto del avión, herido de gravedad.

El consejero de Medio Rural, José González, ha facilitado detalles esta tarde durante su visita al municipio orensano de Lobios para comprobar los daños del “desgraciado accidente” y trasladar sus condolencias por la muerte del copiloto, de nacionalidad portuguesa, a las que se han sumado varios políticos, entre ellos, el presidente de la Xunta en funciones, Alberto Núñez Feijóo.

Los mensajes se han sucedido a lo largo de la tarde tras el accidente. En concreto, el titular del Gobierno gallego ha mostrado en un mensaje "su preocupación" por la evolución del segundo ocupante de la aeronave. También la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha trasladado "sus condolencias" a la familia de la víctima y ha deseado "una pronta recuperación" al herido.

La diputada orensana Noa Presas (BNG), quien ha trasladado "su pesar" por la muerte de este profesional, ha apuntado que su formación pedirá que se abra una investigación para "aclarar las causas de un siniestro de estas características".

Asimismo, ha avanzado que el BNG pedirá la próxima semana la comparecencia de la Xunta en el Parlamento para que informe "de todos los detalles" del siniestro del avión.

La aeronave, de tipo Canadair, sufrió un accidente después de realizar una maniobra de reabastecimiento de agua en la presa del Alto do Lindoso (Portugal) y cayó ya en territorio español, a unos dos kilómetros de la frontera.

Como consecuencia del accidente, uno de los tripulantes, un ciudadano portugués de 65 años, murió por parada cardiorrespiratoria cuando era asistido en el lugar del siniestro y su compañero, un español de unos 34 años, fue trasladado en estado grave al hospital portugués de Viana do Castelo.

En cuanto a la situación actual del incendio, el consejero ha informado de que la Xunta sigue trabajando para que este fuego “tenga la menor afectación posible”.

El incendio, que entró en España desde Portugal, afecta por el momento a unas 70 hectáreas, según el último balance provisional, y ha supuesto la movilización de un “importante número” de medios aéreos y terrestres de extinción.

Confirmado el trágico suceso, González ha aprovechado para lanzar un mensaje a los incendiarios.

“Vamos a acabar con ellos con todo el peso de la ley”, ha advertido ,tras recordar que "cuando alguien provoca intencionadamente un incendio puede causar daños no sólo en los bienes sino también en las personas”.

En estos momentos, el fuego que se inició a las ocho de la mañana “evoluciona favorablemente” en la parte lusa mientras efectivos de extinción continúan trabajando en la provincia de Ourense para proceder a su control.

En estas labores participan cuatro agentes, doce brigadas, cuatro motobombas, nueve aviones y cinco helicópteros.

Este fuego se suma a otros incendios en una jornada negra, con cientos de hectáreas quemadas, 250 han ardido en el término orensano de Toén; más de 90 en Navia de Suarna (Lugo) y otro en el ayuntamiento coruñés de Lousame, parroquia de Tállara, originado en dos focos, que ha quemado 45 hectáreas, según datos provisionales de la Xunta.