EFEMadrid

En España hay casi treinta millones de personas en edad laboral, es decir de entre 18 y 64 años y, de ellas, solo tres de cada diez, el 35,2 %, tiene algún menor o mayor dependiente a su cargo.

Lo dice el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su módulo sobre conciliación entre la vida laboral y familiar difundido hoy y elaborado con datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Es decir, que seis de cada diez personas en edad de trabajar (65 %) no tienen ninguna responsabilidad familiar de cuidado de niños, mayores o personas dependientes.

Los datos reflejan que, en 2018, había en España 29.287.600 personas de entre 18 y 64 años de las que 18.971.500, el 64,78 %, no tuvo ninguna responsabilidad de cuidado de hijos menores de 15 años o de mayores o familiares dependientes, frente a las 10.316.100 (35,2 %) que sí tuvieron que hacerlo.

Y de quienes asumieron estas responsabilidades, el 28 % cuidó de hijos menores de 15 años, el 5 % de familiares dependientes y el 1,78 % de ambos.

Por sexo, el porcentaje de mujeres que tuvo que ocuparse de estos familiares duplicó al de hombres (6,55 % frente al 3,64 %)

Según el INE, y en función de la actividad, las mayores diferencias por sexo entre los que cuidan regularmente de hijos se dan entre parados e inactivos.

Así, mientras los porcentajes de parados en esta situación fueron del 32,6 % en mujeres y del 19,8 % en hombres, los de los inactivos fueron del 19,4 % en mujeres y del 5,6 % en hombres.

Por su parte, el porcentaje de ocupados que cuidaron de sus hijos fue mayor entre los hombres (34 %) que entre las mujeres (32,83 %) debido a que las tasas de ocupación de ellos son superiores y porque es más frecuente que sean ellas la que dejan de trabajar para cuidar de los niños.

Otro de los datos que aporta la estadística es que el solo 17 % de las personas que tiene a su cargo menores de 15 años recurre a servicios de cuidado.

Y entre las razones que alegan para no contratar esos servicios están la organización con su pareja; la ayuda de parientes y amigos y el excesivo coste de estos servicios.

En 2018 había 6.270.800 asalariados entre 18 y 64 años con responsabilidades de cuidado de otras personas y casi la mitad (45,9 %) pudo modificar el inicio o el final de su jornada para llevarlas a cabo.

Una conciliación que resultó más fácil en los sectores de Servicios (47,7 %) e Industria (45,2 %) y más difícil en la Agricultura, donde solo el 30 % pudo conciliar.

Por ocupaciones, las que lo tuvieron más fácil fueron los Directores y gerentes (67,34 %), Empleados contables administrativos y otros empleados de oficina (57,84 %) y los militares (57,66 %).

Y a quienes les resultó más difícil fue a los Operadores de instalaciones y maquinaria, y montadores (31,5 %), los Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero (36,48 %), y los Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción (37,39 %).

Según el INE, de los 7,5 millones de ocupados con responsabilidades de cuidado, el 67 % consideró que su empleo no dificulta la conciliación.

Y de los 17,3 millones de personas de entre 18 y 64 años con algún hijo, el 28,13 % abandonó su trabajo en algún momento.

En este caso la mayor diferencia por sexo es que el 87 % de ellos interrumpió su trabajo por un período inferior a seis meses frente al 50 % de ellas, mientras que el 20,87 % de las mujeres paró entre seis meses y un año y el 9,36 % lo hizo entre uno y dos años.

El porcentaje de mujeres que lo interrumpieron más de dos años fue del 17,7 %, frente al 2,76% de los hombres.

Considerando como posibles motivos de la interrupción las excedencias por cuidado de hijos o los permisos de maternidad/paternidad, de las 4.873.700 personas que los interrumpieron el 58,33 % lo hicieron por disfrutar de ese permiso, el 3,54 % por excedencia por cuidado de hijos y el 17,18 % por ambas situaciones.