EFEViena

Viena acoge desde hoy y hasta el jueves próximo una conferencia internacional en la que políticos, académicos y representantes de la sociedad civil analizarán cómo combatir el creciente antisemitismo en las democracias occidentales.

El encuentro con el nombre "Fin al Antisemitismo!" está organizado por las universidades de Viena, Tel Aviv y Nueva York.

Junto con los Gobiernos de Austria e Israel, el patrocinador principal del evento es el empresario ruso Moshe Kantor, actual presidente del Congreso Judío Europeo (CJE).

La conferencia ofrecerá en los próximos días decenas de mesas redondas, debates y conferencias de investigadores, de historiadores y también de algunos políticos.

Entre éstos, destaca el actual canciller federal austríaco, el conservador Sebastian Kurz, quien acaba de iniciar una coalición con el polémico y ultraderechista Partido Liberal FPÖ.

Este partido, fundado en los años 1950 por antiguos jerarcas nazis, se vio envuelto en las últimas semanas en una serie de escándalos antisemitas, que le ha obligado a anunciar la creación de una comisión de historiadores para investigar su pasado.

En el acto de apertura de la conferencia, celebrado hoy en el Ayuntamiento de Viena, Moshe Kantor destacó que "hablar sobre antisemitismo no es suficiente".

"Debemos encontrar soluciones pragmáticas para este problema. Necesitamos entender su extensión, ya que radicales de la izquierda y derecha están ganando terreno político en Europa", manifestó el presidente del CJE, que defiende los intereses de las comunidades judías en Europa.

Kantor subrayó que "no debe haber espacio para el antisemitismo en la política" y mencionó la creciente fuerza del partido Alternativa para Alemania (AfD), del partido radical nacionalista Jobbik en Hungría y la entrada del FPÖ en el gobierno austríaco.

"La lucha contra el antisemitismo es un indicador del poder de los estados democráticos. La vida judía en Europa está envenenada por el dilema pesimista de quedarse o irse", advirtió Kantor.

Un reciente informe del Gobierno de Israel destaca que el año pasado se registró un fuerte aumento de las agresiones antisemitas en Europa occidental, incluyendo Alemania, Francia y Austria.

Por su parte, el prestigioso filósofo, autor y periodista francés Bernard-Henri Lévy aseguró hoy durante la apertura de la conferencia que el mundo enfrenta lo que calificó como un "nuevo antisemitismo".

Según Lévy, éste tiene tres pilares: negar el derecho a existir del Estado de Israel, negar el Holocausto y acusar a los judíos de hacerse pasar por las únicas víctimas de masacres en la historia.

"El antisemitismo existe desde hace más de 3.000 años. No creo que podamos poner fin al antisemitismo hoy", advirtió el filósofo de 69 años de edad.

Al mismo tiempo, se mostró convencido de que el antisemitismo puede ser "combatido, contenido pero nunca eliminado por completo".

"Se trata de una forma muy especial de odio", aseguró Lévy, autor de varios libros, artículos periodísticos y documentales.

La conferencia de esta semana incluye una mesa redonda interreligiosa, en la que participará el rabino argentino Abraham Skorka, un amigo personal del papa Francisco.

A la comunidad judía de Viena pertenecen hoy unas 10.000 personas, frente a las más de 200.000 que tenía hasta 1938 cuando Austria fue anexionada por la Alemania nazi.

Unos 65.000 judíos austríacos fueron asesinados durante el Holocausto, mientras que los restantes lograron exiliarse y en su gran mayoría no volvieron nunca a Viena, la ciudad donde a finales del siglo XIX había surgido el antisemitismo político.