EFEZaragoza

El Gobierno de Aragón ha decretado el confinamiento perimetral de Zaragoza, Huesca y Teruel a partir de esta medianoche por el elevado nivel de contagios de coronavirus de los últimos días.

Así lo ha anunciado el presidente del ejecutivo autonómico, Javier Lambán, en una comparecencia ante los medios posterior a la celebración del Consejo de Gobierno extraordinario en el que se ha tomado esta decisión, amparada por el decreto ley que aprobó el Gobierno aragonés este mismo lunes.

El confinamiento perimetral afecta de este modo a unos 800.000 aragoneses (700.000 zaragozanos, 55.000 oscenses y 36.000 turolenses).

Pero además toda la comunidad entrará desde el próximo lunes, 26 de octubre, en el nivel de alerta 3, el más restrictivo de los que define el citado decreto ley.

Aragón reporta este miércoles 910 casos en la comunidad notificados ayer, referidos a más de 5.000 pruebas de detección (4.000 PCR y casi 1.000 test de antígenos rápidos), según ha admitido la consejera de Sanidad, Sira Repollés, en la rueda de prensa.

En estos momentos, la incidencia acumulada de la covid-19 en los últimos catorce días en Aragón es de 586 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que la tasa es de 543 en Zaragoza capital, de 1.003 en Huesca y de 1.418 en Teruel.

Una de cada dos zonas básicas de salud de Aragón tiene una incidencia acumulada superior a 500 casos por 100.000 habitantes, en el conjunto de la comunidad un 40 por ciento de las camas de las UCIs están ocupadas por pacientes covid-19 y la tasa de positividad (casos positivos en relación con el número de PCR realizadas) oscila durante los últimos días entre el 17 y el 20 por ciento.

Estos indicadores, que coinciden con los propuestos por el Ministerio de Sanidad para decretar el confinamiento de localidades de más de 100.000 habitantes, han sido los que han llevado al Gobierno de Aragón a aprobar el confinamiento de las tres capitales.

Ciudades que, según ha explicado la consejera son "ejes de movilidad" de ocio y comercio respecto a su entorno, por lo que se ha decidido limitar la entrada y salida a lo estrictamente necesario: asistencia sanitaria, obligaciones laborales, retorno al lugar de residencia, atención a personas dependientes, asistencia a centros educativos u otros motivos de causa mayor.

Se espera que el horizonte temporal de este confinamiento y de la declaración de nivel de alerta 3 sea "lo más limitado posible" con un máximo de treinta días según fija el decreto ley, aunque las medidas se evaluarán semanalmente.

Repollés ha indicado que ya se están arbitrando los dispositivos necesarios para hacer controles en las carreteras de entrada y salida a las tres capitales.

Además, toda la comunidad entrará en el nivel de alerta 3 el lunes lunes, lo que supone limitar las reuniones a seis personas y los aforos con carácter general al 25 por ciento -salvo en tiendas de alimentación, que se fija en el 50 %- así como prohibir el consumo en el interior de los locales de hostelería, que tendrán que cerrar a las 22.00 horas y que solo podrán abrir las terrazas al 50 % de su aforo.

Repollés ha insistido en que los indicadores muestran que en Aragón existe una transmisión comunitaria del virus relacionada con encuentros sociales y familiares, y que los brotes son muy pocos en el ámbito laboral y escolar.

Lambán, por su parte, ha apelado a la responsabilidad individual porque "no sirve de nada" tener debates sobre, por ejemplo, el toque de queda, si la ciudadanía no está concienciada.

La situación, ha insistido, es "francamente preocupante" y ante ello el Gobierno no escatimará recursos económicos para combatir la pandemia y tampoco "le temblará la mano" para tomar decisiones.