EFENueva York

Dos hermanas fueron detenidas en Nueva York por lanzar un cóctel molotov contra la Policía en medio de las protestas que se tornaron violentas ayer y que se mantenían este sábado,, por tercer día consecutivo. en repudio de la muerte del afroamericano George Lloyd a manos de un agente.

La Policía de Nueva York dijo que durante las violentas protestas que se produjeron ayer en el barrio de Brooklyn, las dos hermanas, de 27 y 21 años y procedentes de la zona rural de los Catskills, unos 120 kilómetros al norte de Manhattan, supuestamente lanzaron un cóctel molotov contra un vehículo en el que se encontraban cuatro agentes.

Las autoridades señalaron que el suceso tuvo lugar a las 23.30 del viernes cerca del parque de Prospect, delante del Museo de Brooklyn, e identificaron a las detenidas como Samantha Shader, acusada de cuatro cargos, entre ellos intento de asesinato y asalto, y Darian Shader, acusada de resistirse a un arresto y obstrucción a la Justicia.

LAS PROTESTAS SE MANTIENEN ESTE SÁBADO

Tras una intensa noche que dejó varios heridos y unos 200 detenidos, las manifestaciones volvían a producirse en Nueva York desde el mediodía del sábado, y para las 14.00 hora local, miles de personas habían acudido ya a una de las principales avenidas del barrio de Harlem, en el norte de Manhattan.

La de Harlem era solo una de las cinco convocatorias en la Gran Manzana distribuidas por las redes sociales bajo la etiqueta de #BlackLivesMatter (las vidas de los negros importan) para protestar por otra nueva muerte de un afroamericano estando en custodia policial.

Los manifestantes, la mayoría de ellos protegidos con mascarillas para tratar de evitar la propagación del coronavirus, gritaban repetidamente y al unísono "Black lives matter" y "No justice, no peace. No racist police" (Sin justicia no hay paz. No a la policía racista), mientras que también se podían leer carteles con los mensajes de "Los blancos deben arreglar esto", "La Policía de Nueva York es una organización criminal" o "La supremacía blanca es el virus".

A la protesta, que culminó frente a un edificio de oficinas estatales en Harlem, acudió también Sharonne Salaam, la madre de Yusef Salaam, uno de los cinco adolescentes falsamente acusados de homicidio en Central Park en 1990: "Todo lo que tienes que hacer es ser negro, y podrías ser el próximo George Floyd", dijo en un breve discurso.

Aunque en su mayoría la protesta de Harlem fue pacífica, también se produjeron tensos momentos en los que los ciudadanos se encaraban con los policías presentes en la zona o rodeaban vehículos policiales.

De camino a unirse con otra protesta convocada en Union Square, en el centro de Manhattan, la marea de manifestantes logró cortar el tráfico en ambas direcciones de la Autovía del Oeste, que recorre la isla de norte a sur.

En Union Square, las primeras horas de la concentración también fueron pacíficas, aunque los repetidos gritos dejaban clara la indignación de los asistentes por el exceso de fuerza por el que son conocidos los agentes estadounidenses.

Además de las manifestaciones de Union Square y Harlem, también se convocaron protestas en la zona de Flatbush, en Brooklyn, en Jackson Heights (Queens), y en la zona sur del Bronx.

La localidad de Brentwood, en la región de Long Island, unos 50 kilómetros al este de Manhattan, también registró manifestaciones.

Tras los disturbios del viernes en Nueva York, el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, admitió que los policías deben hacer un "mejor trabajo", y tanto él como el gobernador del estado, Andrew Cuomo, aseguraron que los incidentes serán investigados por la fiscal general neoyorquina, Letitia James.