EFENueva York

Las autoridades de Nueva York anunciaron hoy la detención de cinco médicos y dos profesionales sanitarios que distribuían opioides a cambio de dinero y regalos, entre ellos el que recetaba más píldoras de oxicodona en todo el estado y que se embolsó un total de 5 millones de dólares.

En una rueda de prensa, el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Geoffrey Berman, alertó de la "epidemia de grandes proporciones" que afronta Estados Unidos con los opioides y acusó a los profesionales arrestados de ser "traficantes de drogas con bata blanca".

Entre los siete imputados por distribuir ilegalmente oxicodona, a los que se suman otros tres empleados dentro de este caso, todos ellos estadounidenses, destaca Dante Cubangbang, un médico de 50 años con una clínica en el distrito de Queens (Nueva York).

Según los documentos judiciales, Cubangbang y su enfermero, John Gargan, de 62 años, recetaron unos 6 millones de píldoras de oxicodona a personas aunque sabían que "no necesitaban la medicación para ninguna razón médica legítima".

Los dos sujetos eran los que más recetaban oxicodona en todo el estado, recalcó Berman, que citó los programas de sanidad pública Medicare y Medicaid, y ambos lo hacían en visitas que duraban apenas unos minutos, con exámenes físicos "mínimos o nulos".

Junto a los detenidos Michael Kellerman y Loren Piquant, con los que operaban la clínica y que captaban pacientes, Cubangbang y Gargan se embolsaron más de 5 millones de dólares en efectivo en tasas por visitas, que después lavaban y se repartían entre los cuatro.

Por otra parte, Carl Anderson, de 57 años, recetó cerca de un millón de píldoras de esa droga a pacientes sin necesidad del fármaco, entre ellos Arthur Grande, otro detenido, que las vendía después en la calle.

Anderson abría su consulta por la noche y se generaban multitudes a altas horas de la madrugada, lo que causó alarma entre los vecinos, dijo el fiscal. Varios de sus pacientes murieron de sobredosis, entre ellos dos empleados, agregó.

Mientras, Anthony Pietropinto, de 80 años, tenía una consulta psiquiátrica en la céntrica Quinta Avenida de Manhattan y cobraba entre 50 y 100 dólares por visita.

De acuerdo con Berman, atendió a 214 pacientes y en 5 años recetó 600.000 píldoras de 30 miligramos de oxicodona, la dosis más alta disponible.

Mark Klein, de 47 años, regentaba una farmacia en Long Island y además de recetar el opioide a personas que no estaban presentes a cambio de dinero, comidas o viajes, al ser confrontado por sus empleados afirmó que podían considerarse "traficantes con licencia".

Otros médicos detenidos son Nadem Sayegh, de 64 años, que recibió a cambio de sus recetas médicas dinero en efectivo, cruceros, viajes, cenas y whisky, y Nkanga Nkganga, de 65 años.

Casi todos los acusados fueron detenidos entre ayer y hoy tras una investigación conjunta de la fiscalía, la autoridad antidrogas (DEA) y la Oficina de Impuestos sobre la Renta, entre otras agencias, y, dependiendo del número de cargos, se enfrentan a penas de prisión de 20 años o superiores.

Según explicó el fiscal Berman, la epidemia de opioides ha llevado a una "reducción en la esperanza de vida en EE.UU" y parte de su causa es que los médicos "recetan calmantes adictivos a personas sabiendo que no tienen necesidad de esos fármacos".