EFEBrasilia

El canciller brasileño, Aloysio Nunes, descalificó hoy en duros términos a seis exjefes de Estado y de Gobierno europeos que abogaron por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción, y pidieron que pueda ser candidato en las elecciones de octubre próximo.

"Recibí con incredulidad las declaraciones de exjefes de Gobierno europeos que se arrogan el derecho de dar lecciones sobre el funcionamiento del sistema judicial brasileño", indicó Nunes en una nota difundida por su despacho.

El canciller se refirió así a una carta firmada por el español José Luis Rodríguez Zapatero, el francés François Hollande, los italianos Massimo D'Alema, Romano Prodi y Enrico Letta y el belga Elio di Rupo, quienes defendieron la candidatura de Lula a las elecciones de octubre próximo, a pesar de su situación jurídica.

Según la carta, "la lucha legítima y necesaria contra la corrupción no puede justificar una operación que cuestiona los principios de la democracia y el derecho de los pueblos a elegir a sus gobernantes".

"El encarcelamiento precipitado del presidente Lula, incansable artífice de la disminución de las desigualdades en Brasil, defensor de los pobres de su país, sólo puede suscitar nuestra emoción", subrayaron los seis exlíderes, todos de tendencia socialdemócrata.

También manifestaron una "preocupación seria" por la destitución en 2016 de la presidenta Dilma Rousseff, "democráticamente elegida por su pueblo y cuya integridad jamás ha sido puesta en entredicho", y apelaron "solemnemente a que el presidente Lula pueda presentarse libremente ante el sufragio del pueblo brasileño".

El canciller Nunes subrayó en su nota que "cualquier ciudadano brasileño que haya sido condenado por un órgano colegiado" y en segunda instancia, como es el caso de Lula, "queda inhabilitado para disputar elecciones".

El comunicado oficial agrega que "al sugerir que sea hecha una excepción con el expresidente Lula, esos señores promueven una violación del Estado de derecho", lo cual sugiere que no harían "en sus propios países".

Según Nunes, "más que escamotear la verdad, cometen un gesto de prejuicio, arrogante y anacrónico, contra la sociedad brasileña y su compromiso con la ley y las instituciones democráticas".

Lula, encarcelado desde el pasado 7 de abril, fue condenado por corrupción a nueve años, pero esa pena fue ratificada y ampliada a doce años por un tribunal de segunda instancia, que luego ordenó la ejecución de la pena, según la jurisprudencia en vigor en el país.

Aún así, y aunque responde todavía en otras seis causas penales, el Partido de los Trabajadores (PT) lo ha proclamado como candidato para las elecciones de octubre próximo.

Esa intención choca con las leyes electorales brasileñas, que impiden a una persona condenada en segunda instancia presentarse a cualquier cargo público.

No obstante, la justicia electoral no actúa de oficio y solamente se pronunciaría sobre la situación de Lula si realmente su nombre fuera inscrito como candidato, para lo cual el PT tiene plazo hasta el próximo 15 de agosto.