EFEPraga

El primer ministro de Eslovaquia, el socialdemócrata Peter Pellegrini, asumió hoy de forma interina la cartera de Interior, tras la dimisión ayer del ministro Tomas Drucker, debido al malestar social por el asesinato el pasado febrero de un periodista de investigación.

"Como la situación actual en Eslovaquia es complicada, he acordado con el presidente que no encargaré a ningún otro ministro la gestión de Interior, sino que la responsabilidad de los próximos pasos será mía", dijo Pellegrini en la cadena TA3 tras asumir su función de manos del jefe de Estado, Andrej Kiska.

Drucker presentó ayer su renuncia en medio de las protestas sociales que se suceden desde el asesinato de Kuciak, que investigaba posibles conexiones de la mafia italiana con personas próximas al Gobierno.

Esas protestas, las mayores desde la caída de la dictadura comunista en 1989, reclaman una investigación imparcial y la dimisión del jefe de Policía, Tibor Gaspar, a lo que Drucker se opuso.

Gaspar cuenta también con el apoyo de Pellegrini.

El jefe policial ha dicho hoy que sólo dimitirá si se lo pide el ministro de Interior y rechazó dejar su cargo sólo por la exigencias de varias plataformas y movimientos sociales.

"Hay muchos otros en el país que aprueban mi gestión", afirmó.

Gaspar ha sido criticado por inactividad en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, y también por su pasividad cuando Kuciak, antes de ser asesinado, alertó a la policía sobre las amenazas que estaba recibiendo.

El asesinato del periodista ha sacudido al país, y tumbó al anterior Ejecutivo de coalición del socialdemócrata Robert Fico.

Antes incluso de que Fico dimitiera, ya había abandonado el puesto de ministro de Interior Robert Kalinak, a quien sus rivales políticos achacaban vínculos con el hampa y que había sido denunciado por la Fiscalía por bloquear investigaciones policiales contra la corrupción.