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El Partido Socialista está aprovechando los últimos días previos a la investidura de su candidato, Pedro Sánchez, para explorar el grado de apoyo que tiene entre los grupos minoritarios del Congreso tras abrirse una brecha considerable en sus relaciones con Unidas Podemos, a cuyo líder, Pablo Iglesias, ha seguido criticando.

Una convocatoria de prensa divulgada con apenas dos horas de antelación desvelaba un nuevo encuentro este miércoles entre el responsable de Organización de los socialistas, José Luis Ábalos, y el diputado de la formación valenciana de Compromís, Joan Baldoví.

La semana ha llegado al ecuador con las opciones de Sánchez de salir investido este mes muy débiles, especialmente tras la fractura que se ha abierto con Iglesias.

Así las cosas entre los dos principales partidos de la izquierda, los socialistas comenzaron ayer a explorar el estado de ánimo, y el voto a ser posible de los grupos minoritarios.

El martes, la portavoz del grupo parlamentario del PSOE, Adriana Lastra, se reunió con su homólogo de ERC, Gabriel Rufián, y se encontró con que la formación independentista sigue lejos del "no" a Sánchez, aunque no se sabe si eso supone estar cerca del "sí" o sencillamente una abstención.

La Ejecutiva del partido republicano revelará su voto el viernes que viene con la intención, reiterada por Rufián, de no bloquear la investidura, lo que al menos ayer disparó la posibilidad de que la decisión fuera un "sí".

Un día después, Rufián ha enfriado las expectativas al asegurar que un voto a favor de Sánchez en la investidura se ve "muy, muy, muy remoto".

También el viernes la Ejecutiva de Compromís dilucidará qué hacer cuando llegue el momento de votar al candidato socialista. Para asfaltar la llegada del "sí", Ábalos se ha comprometido a entregar mañana un documento con las contestaciones y ofertas del Gobierno en funciones a las demandas que los valencianos han transmitido al ministro de Fomento.

Paliar el agujero creado por la "infrafinanciación" a la Comunitat Valenciana, tapar la deuda del Consorcio de la Marina, mejorar las conexiones de la AP-7 o la salvaguarda agrícola de los cítricos son las principales medidas que el partido valenciano quiere ver cumplidas, o en camino de que se cumplan, de modo que si el papel que mañana les entregue el PSOE va en esa dirección, el "sí" a Sánchez estará garantizado.

El cisma abierto entre PSOE y Unidas Podemos ha hecho que las miradas de la dirección socialista se giren a las bancadas de los grupos minoritarios, no tanto para salvar la investidura como para aumentar el caudal de apoyo.

Ábalos, en una entrevista en Tele 5, ha dejado claro que el objetivo de estos contactos no es sacar la presidencia de Sánchez "de cualquier manera".

Con ERC bailando entre la abstención y el voto afirmativo, lo mismo que el PNV, y con Compromís aproximándose a apoyar a Sánchez, cabe preguntarse qué harán otras formaciones.

Bildu se pronunciará en la misma línea que Esquerra y parece descartado cualquier respaldo de Coalición Canaria. Los dos escaños de Navarra Suma están a la espera del desenlace de las negociaciones para la gobernabilidad de la comunidad foral.

En JxCat pugnan dos corrientes a tenor de la carta que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha publicado este miércoles en "La Vanguardia", en la que pide al presidente en funciones que aborde un referéndum en Cataluña si no quiere que el voto de los "convergentes" sea un "no".

Choca esta advertencia de Torra con el tono de una carta que hace días emitieron los diputados presos de esta formación, más partidarios de no bloquear.

El panorama para que Sánchez salga de la semana próxima como presidente no arroja demasiada luz. Baldoví ha sido muy gráfico: "Ahora mismo, si tuviera que jugarme una paella, no me la jugaba".

El parlamentario valenciano ha criticado la actitud de PSOE y de Unidas Podemos, a quienes ha emplazado a que hablen y procuren desatornillar el bloqueo actual. Algo parecido dijeron ayer martes Rufián y el portavoz del PNV, Aitor Esteban.

Sin embargo, no parece que vayan a cambiar las cosas, aunque, como ha apuntado Ábalos en La Sexta, el presidente en funciones y candidato a la investidura volverá a hablar con los principales líderes antes de que acabe la semana.

El ministro de Fomento ha dejado una afirmación que suena optimista: "No creo que vayamos a una investidura fallida. Estamos trabajando".

Se verá si es así y se verá cómo, ya que la relación con Podemos no parece que pueda restablecerse de repente. El responsable de Organización de los socialistas ha reprobado la consulta a los inscritos del partido "morado", cuyo resultado se sabrá mañana, y ha destacado "la decepción" que ha supuesto la ambición de Iglesias por ocupar ministerios.

La vicepresidenta, Carmen Calvo, por su parte, ha situado al líder de Unidas Podemos en el mismo territorio que adalides seguros del "no" a Sánchez como Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal.

Tal está siendo la ofensiva de los dirigentes socialistas que en Podemos Rafael Mayoral ha pedido que cambien "las formas, el fondo y el tono".

Ante un cruce de acusaciones de esta índole, ha llamado la atención la reivindicación de "más centralidad" que han efectuado este miércoles los expresidentes Felipe González y José María Aznar.