Los hijos de la puerta del mar, orgullosos ciudadanos descendientes de españoles, franceses, africanos e incluso libaneses, se apropiaron de la conmemoración y los festejos por los primeros 500 años de la fundación de Veracruz, el primer Ayuntamiento de América.

Ante la decisión de los gobiernos federal mexicano y estatal de mantenerse al margen de recordar la llegada de españoles a tierras aztecas, la sociedad civil integrada por escritores, historiadores, escultores, pintores, educadores, fotógrafos, arquitectos, hosteleros y músicos hicieron suya la conmemoración fijada para este lunes.

Los "jarochos", gentilicio de los habitantes de ese puerto, en el oriental estado mexicano, son conocidos en todo el país por su alegría y buen humor y fue con ese carácter como tomaron la decisión organizar su festejo, del cual el presidente Andrés Manuel López Obrador de abstuvo tras exigir disculpas públicas a España por lo que llamó agravios de la conquista.

Los hombres, mujeres y niños nacidos en esta tierra celebran aquel 22 de abril de 1519, cuando el capitán español Hernán Cortés y sus tropas desembarcan en las playas de Chalchihuecan frente al islote de San Juan de Ulúa, donde hoy se erige uno de los puertos más modernos de México y América.

"Es una celebración porque somos una fusión de todas las culturas, como las culturas que se desarrollan en el mundo, como los árabes y griegos, en un mundo globalizado son 500 años de aprender", dice a Efe Ángel Fernández, dueño del mítico Gran Café de La Parroquia.

Desde uno de los espacios gastronómicos y turísticos más importantes de la ciudad, el empresario hostelero y dueño de uno de los iconos del puerto, afirma que lo importante hoy es quiénes somos, dónde estamos y a dónde vamos.

"México siempre ha tenido un futuro, tenemos muchas cosas que aportarle al mundo. El México prehispánico tenía mucha cultura y España con 1.400 años de cultura también, hay tantas fusiones y debe ser una celebración porque es importante saber que nosotros vamos caminando con otras miras y evolucionando", agrega.

Desde la Fundación 500 Años de la Vera Cruz, asociación civil que aglutina a 257 miembros de la sociedad civil, organizaron exposiciones, charlas, conferencias, conciertos masivos y bailes públicos para alegrar a los habitantes del puerto de Veracruz.

"Debe tomarse desde el punto de vista positivo, verlo como una oportunidad que tenemos los veracruzanos y los mexicanos de tener una gran conmemoración por los sucesos de hace 500 años", insiste el presidente ejecutivo de la Fundación 500 Años de la Vera Cruz, Jaime Baca Olamendi.

Sin complejos ni tristezas por la decisión de López Obrador, también recuerdan con orgullo al que llaman el hecho histórico de gran estrategia política y militar que es la conformación del primer Cabildo de la Villa Rica de la Vera Cruz, son nombrados como Alcaldes Alonso Hernández de Portocarrero y Francisco de Montejo quienes a su vez designan a Hernán Cortés "Capitán General".

"Veracruz es puerta de mar, por esta ciudad entró la cultura, la religión, las ideas que nos ayudaron a lograr nuestra independencia", afirma el prestigioso arquitecto Manolo Ruiz Falcón, quien encabezó hace un par de años la remodelación del Centro Histórico de la ciudad.

Desde Veracruz, afirma, no sólo entraron mercancías sino todo tipo personas de Europa, Oriente Medio y África que forjaron el carácter del veracruzano, su cultura, tradiciones, folclor y gastronomía.

"Nosotros nos sentimos muy orgullosos no solo de esta fundación y de los 500 años sino del espíritu de acogida, no importa si eres de ascendencia libanesa, española, inglesa, francesa: una vez que llegaste aquí, eres veracruzano", dice.

Y es que, afirma, todos son hijos y descendientes de aquellos que cruzaron el océano y pasaron por la puerta del mar, una puerta que formó parte de la muralla construida entre 1683 y 1884, por donde tenía que pasar todo aquel caminante que llegaba a Veracruz. "Yo soy hijo de la puerta de mar", afirma.

Los fuegos artificiales desde el malecón y conciertos públicos, celebrados el domingo por la noche, fueron el preludio de la fiesta de un pueblo que no se niega a mirar atrás y ve al futuro.

En las próximas horas se llevará a cabo una sesión solemne del Cabildo de Veracruz desde la fortaleza de San Juan de Ulúa, un histórico edificio con raíces ibéricas, donde paradójicamente cayó el último reducto de las tropas españolas que se acuartelaron en la fortaleza entre 1822 y 1824 durante la lucha de independencia.

La fortaleza fue clave para enfrentarse a la invasión francesa de 1838. Lo mismo que en 1847 y 1864 a los ejércitos de los Estados Unidos, España e Inglaterra, por eso la ciudad había sido considerada "cuatro veces heroica".