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Decenas de familiares de desaparecidos alzaron hoy la voz frente al presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, y le exigieron que el Estado asuma su responsabilidad en las búsquedas y que la ley en materia de desapariciones se haga efectiva.

López Obrador y la futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, encabezaron el segundo "Diálogo por la paz y la justicia" en la capital mexicana; un encuentro en que los familiares pusieron de manifiesto su indignación por el elevado número de desaparecidos que hay en el país.

"Soy madre de un desaparecido más, entre los 37.000 que buscamos, porque los buscamos a todos. No solo busco a mi hijo, busco a todos y también a los de las madres centroamericanas", clamó una de las ponentes, Yolanda Morán, al inicio de su discurso.

En su pronunciamiento, la integrante del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México aseguró que aunque el año pasado se aprobó la Ley General de Desaparición Forzada y Desaparición por Particulares, esta norma sigue siendo una "promesa incumplida" por culpa del "Estado indolente".

Por ello, leyó una lista de exigencias en nombre de los familiares de desaparecidos, entre las que están incluidas el funcionamiento "efectivo e inmediato" del sistema nacional de búsqueda y el fortalecimiento de las fiscalías y las comisiones encargadas de atender este problema.

Morán pidió "asegurar un presupuesto amplio y suficiente para la implementación de la ley", que debe orientarse a "obtener resultados" privilegiando la rendición de cuentas.

A lo largo de todo el foro, los asistentes levantaron numerosos carteles con el rostro de sus familiares desaparecidos, en los que se podía leer textos como "¿Dónde está mi hijo?".

Además, algunos de ellos extendieron grandes pancartas o enseñaron fotos de desaparecidos a través de su teléfono celular.

Aunque había un turno de palabra establecido para que se escucharan las intervenciones de algunos familiares, fueron numerosos los asistentes que quisieron hacerse escuchar desde el público.

"Estamos en manos de la delincuencia, ¿quién nos va a proteger?", expresó una mujer que se acercó a López Obrador, con un retrato de su hija desaparecida entre las manos.

"No queremos ser nosotras las que investiguemos (...). Ya tenemos los bolsillos vacíos, estamos pagando de nuestros propios bolsillos las búsquedas", agregó, sin ser interrumpida en ningún momento por el futuro mandatario, quien tomará posesión el próximo 1 de diciembre.

Después de esta intervención, otras víctimas quisieron hacer lo mismo, aunque el moderador pidió respetar el orden de palabra. El ruego de "¡Un minuto nada más!" se pudo escuchar entre el público.

Asimismo, en otro momento del diálogo, un hombre visiblemente nervioso y que dijo estar amenazado de muerte empezó a hablar a López Obrador y le entregó unos documentos, antes de sufrir un desmayo por el que tuvo que ser llevado en camilla por el personal sanitario.

Al término de cada intervención, entre el público se coreaban lemas como "Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos", "¿Nunca más, nadie más", "¡Justicia!" o "¿Por qué los buscamos? ¡Porque los amamos!".

Cuando finalizó el turno de palabra de los familiares, López Obrador les prometió que en su gobierno "va a haber cambios" y aseguró que atenderá las "causas que producen la violencia".

Para atender las demandas de los familiares, señaló, se establecerán cinco mesas de trabajo, que cubrirán aspectos como la creación de una comisión de la verdad, un mecanismo internacional contra la impunidad y un mecanismo de protección a testigos.