EFESan Juan

Más del 80 % de los clientes de la compañía energética estatal de Puerto Rico permanece sin electricidad camino de que se cumpla un mes del paso del huracán María, lo que dificulta la apertura de los comercios y es freno para la actividad económica.

La presidenta de la patronal Cámara de Comercio de Puerto Rico, Alicia Lamboy, dijo hoy a Efe que aunque es pronto para saber el impacto del ciclón para la economía local el temor es que algunas empresas no logren superar el golpe y tengan que cerrar sus puertas de forma definitiva.

"Hay una preocupación por la falta de energía y también una limitación del diesel disponible", subrayó la presidenta de la patronal, para quien las empresas, además de todos los problemas que enfrentan, deben incurrir ahora en unos gastos de combustible -para operar plantas de generación de electricidad por diesel- que afectan sus cuentas de resultado.

La situación es si cabe más preocupante entre las pequeñas y medianas empresas (pymes), ya que como dijo a Efe el presidente del Centro Unido de Detallistas, Nelson Ramírez, para esas compañías el panorama "no es alentador".

El presidente de la patronal de las pymes de Puerto Rico recordó que cerca del 35 % de las pequeñas y medianas empresas locales no tienen plantas de generación eléctrica por diesel, por lo que están condenadas a permanecer cerradas hasta que se recupere el servicio eléctrico, lo que en algunas partes de la isla puede demorarse meses.

El director ejecutivo de la estatal Autoridad de la Energía Eléctrica (AEE), Ricardo Ramos, dijo tras el paso del huracán María que en algunas áreas la electricidad tardará en volver hasta 9 meses, lo que en sectores empresariales fue recibido como un golpe difícil de asimilar.

Ramírez denunció además que el precio de las plantas de generación por diesel que son más utilizadas por pequeñas empresas y comercios para generar electricidad cuando el sistema colapsa se ha triplicado desde el paso del huracán, algo que supone, prácticamente, una condena de muerte para las empresas más pequeñas.

"Algunas de estas plantas han pasado de 3.000 a más de 10.000 dólares", subrayó, tras asegurar que el precio del combustible también se ha elevado.

"Las plantas que producen hielo, por ejemplo, han visto cómo tienen que pagar más dinero ahora por el combustible para sus generadores, pero las autoridades les impiden elevar sus precios al consumidor final", denunció.

Ramírez dijo que no es posible todavía saber cuántas empresas cerrarán a causa de la falta de electricidad que sigue al huracán María pero que teme que muchas pymes se vean obligadas a cerrar su puertas o a despedir empleados.

Un recorrido por las calles de San Juan, el centro económico y financiero de Puerto Rico, muestra cómo todavía hoy muchos comercios y empresas mantienen sus puertas cerradas.

Algunos comerciantes han reconocido que la propia Policía recomienda que no inicien la actividad hasta que vuelva el servicio de electricidad debido al riesgo de robos.

El día siguiente al paso del huracán María, el 20 de septiembre, pudieron verse actos de pillaje en calles céntricas de San Juan y a plena luz del día en tiendas de muebles, grandes almacenes y supermercados, vandalismo que fue declinado conforme la Policía hizo mayor acto de presencia.

El director ejecutivo de la AEE dijo hoy en conferencia de prensa que un 17 % de los abonados de la empresa estatal ha recobrado el servicio.

Ramos reconoció que el pasado fin de semana, debido a una avería en San Juan, el porcentaje de abonados con electricidad retrocedió, pero que se trata de un problema superado que no obstante podrá volver a registrarse.

Destacó que toneladas y toneladas de material ha llegado desde Estados Unidos para recomponer la infraestructura del sistema eléctrico, pero dejó claro que por el momento habrá altibajos en la prestación del servicio.

El gerente de Proyectos de la AEE, Fernando Padilla, estima que será necesaria la contratación de casi 2.000 nuevos empleados para poner en marcha la red eléctrica de la isla caribeña.

Aunque no hay una cantidad oficial se habla de 3.000 millones de dólares como la cifra de los daños causados a las infraestructuras de la AEE por el paso del huracán María, empresa que según medios locales contaría en caja con solo unos pocos cientos de millones de dólares.

Más de 600 estructuras asociadas al sistema de transmisión de la AEE fueron dañados por el huracán.