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La secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, confía en que se resuelva pronto el trámite que mantiene bloqueados en puerto a los buques de salvamento Aita Mari y Open Arms, y ha negado que el Gobierno prohíba que salgan barcos al rescate de migrantes a la deriva en el Mediterráneo.

"Está claro que nosotros no prohibimos que salgan barcos a rescatar. Lo que se debe garantizar son las condiciones que deben cumplir para volver a hacerlo, que se resuelva el tema administrativo en que están inmersos", ha indicado este martes Rumí durante su comparecencia ante la Comisión de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social del Congreso de los Diputados.

Se ha referido así a la situación de bloqueo en puerto en que se encuentran los buques de salvamento marítimo Aita Mari -en Pasaia, Guipúzcoa- y Open Arms -en Barcelona- a los que el Ministerio de Fomento impide operar hasta que cumplan los requisitos administrativos exigidos.

Rumí ha defendido que el sistema de rescate español es "único en la Unión Europea", e incluso en el mundo.

"Espero que nadie piense que los rescates no se están realizando. Se realizan todos los días, no hay más que ver la cantidad de personas que llegan a nuestras costas", ha enfatizado la secretaria de Estado, que ha recordado que ella no da "instrucciones" ni al Ministerio de Fomento ni al de Interior.

En este sentido, ha asegurado que en el último año España ha evitado muchas muertes de personas migrantes en el Mediterráneo y ha negado que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haya variado su política en materia de inmigración.

Asimismo, ha defendido que el objetivo de este Gobierno es reducir el número de llegadas de migrantes de forma irregular y fomentar los canales seguros y ordenados, así como los acuerdos de cooperación con los países de origen y tránsito.

Ha contestado así al diputado del PP, Carlos Rojas, que le ha afeado la presunta elaboración de un plan para reducir la inmigración en un 50 % y ha calificado de "absolutamente contradictoria" la política de "vaivenes y bandazos" del Gobierno.

"No hay vaivenes", le ha espetado Rumí, quien ha presumido de que el Ejecutivo trabaja desde el primer día en la defensa de una migración "legal, segura, ordenada y humanitaria" y ha asegurado que, "a pesar de los populismos e irresponsabilidad de algunos", no ha cambiado su hoja de ruta.

La secretaria de Estado ha reconocido que el reto migratorio es "una fuente de tensión" en los Estados miembros de la UE, ha dicho que quien culpabiliza a los inmigrantes de los males de la sociedad es "políticamente inmoral e indecente" y ha calificado de "grave error" entender la inmigración como una amenaza y no como una oportunidad.

Tanto Rumí como los diferentes portavoces parlamentarios han coincidido en la necesidad de alcanzar una política común europea para abordar el reto migratorio porque se trata de un fenómeno global.

La secretaria de Estado ha abogado por un marco migratorio "renovado, consensuado y estable" que dé respuesta a las necesidades migratorias laborales teniendo en cuenta que España envejece y va a necesitar la llegada de una media de 270.000 inmigrantes anuales de aquí a 2050.

Entre los distintos programas contemplados por el Gobierno para hacer frente a este reto, Rumí ha citado los visados para la búsqueda de empleo diseñados para hijos y nietos de emigrantes españoles en Argentina, la gestión colectiva de contratación estable en origen y la selección individual de inmigrantes para trabajar en pymes.

Durante su comparecencia, Rumí se ha referido también a la situación de los españoles emigrantes en Venezuela y ha expresado la preocupación del Gobierno por su situación, con lo que ha recordado la partida extraordinaria de 3 millones de euros aprobada el pasado viernes en Consejo de Ministros para garantizar su cobertura socio-sanitaria.

Los diputados han despedido la que será la última Comisión de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social de la legislatura con el deseo de evitar la confrontación y colaborar en la puesta en marcha de un Pacto de Estado que permita que cada vez sean menos los que arriesgan su vida para llegar a España.

"Es un reto global que nos concierne a todos y espero y deseo que estemos todos a la altura de las circunstancias", ha concluido Rumí.