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La Comunidad de Madrid ha cifrado en casi un millar sus rastreadores, una cifra que duplica la última conocida -566- y que incorpora ya a los llegados del Ejército, y aunque considera importante el rastreo coloca al mismo nivel la “detección precoz de los casos”.

El viceconsejero de Salud Pública y Plan COVID-19, Antonio Zapatero, acompañado por la directora general de Salud Pública, Elena Andradas han comparecido este viernes en rueda de prensa para anunciar que el confinamiento perimetral de 37 zonas básicas de salud se incrementa en 8 nuevas áreas.

Andradas ha señalado que con la incorporación de más efectivos del ejército hay en Madrid “prácticamente mil rastreadores” pero ha defendido que igual o más importante que el rastreo es la capacidad diagnóstica.

El rastreo debe ir “acompañado del seguimiento de esos casos y contactos que están siendo aislados y cuarentenados” y de que se cumplan las cuarentenas", ha señalado la directora general de Salud Pública.

Además, Madrid vincula la multiplicación de los casos con su mayor capacidad diagnóstica, pues cifra en 150.000 los PCR semanales, 110.000 más que en agosto, lo que permite diagnosticar según Zapatero hasta el 85 % de los casos.

La Consejería de Sanidad esperará para evaluar la efectividad de los confinamientos perimetrales al menos quince días, que es el periodo de incubación del virus, aunque “monitoriza” cada día todas las zonas, según han detallado ambos responsables.

En el global de la región se aplican reducciones de aforos y grupos limitados a seis personas y en toda la región en un mes se han realizado 1.4000 inspecciones a establecimientos minoristas y de restauración, detectando en un 35 % incumplimiento de medidas básicas de prevención, como contar con jabón o lavamanos, y en un 25 % incumplimientos de aforo.