EFENimes (Francia)

Madrid recupera la conexión en tren de alta velocidad con Europa después de la fase más dura de restricciones por la pandemia y de que la sociedad que gestiona ese enlace entre España y Francia, Renfe-SNCF en Cooperación, haya iniciado un aumento progresivo de rutas que cruzan la frontera.

Si hasta el momento todo el tráfico se reducía a unir Barcelona, Girona y Figueres con París y Lyon a través de este medio de transporte, a partir del próximo 8 de abril será la capital española la que vea llegar los ferrocarriles procedentes de Marsella con un tiempo de recorrido entre una y otra ciudad de 7 horas y 43 minutos.

La conexión con Madrid supone también que se incorporen dos paradas intermedias de esa línea en territorio español como son Tarragona y Zaragoza.

El nuevo director general de Renfe-SNCF en Cooperación, David Cortés, ha presentado este miércoles en Nimes (Francia) esa nueva ruta, pero también una segunda a la capital gala, con lo que se dobla la oferta, y que la compra de billetes se podrá realizar con seis meses de antelación en lugar de los tres de ahora.

La conexión España-Francia se había visto interrumpida por completo, pero en julio de 2020 se reanudó y, en este momento, Cortés abandera el nuevo despliegue de trayectos internacionales que coincide con el décimo aniversario de la sociedad de la que está al frente.

La temporada alta contará así en 2022 con dos frecuencias diarias Barcelona-París y una Barcelona-Lyon y Madrid-Marsella, a la espera de incorporar una quinta ruta en 2023.

El perfil del usuario del tren de alta velocidad que enlaza Francia y España está muy repartido entre estos dos países con un 30 por ciento procedente del primero y un 26% del segundo, a los que se suma un 12% de estadounidenses, un 8% de otras naciones de la Unión Europea, un 5% del Reino Unido, un 4% de Argentina y un 15% del resto del mundo.

El ocio copa el 55 % de motivos de viaje y el 15% escoge este medio de transporte por su respeto al medioambiente, una de los valores que destaca David Cortés para defender el tren de alta velocidad.

Renfe y su empresa homóloga en Francia, SNCF, colaboran desde hace veinticinco años y, en este tiempo, han programado 13 millones de desplazamientos internacionales.

La alta velocidad sólo lleva una década y suma en ella 6,5 millones de viajes con un ahorro considerable en emisiones de dióxido de carbono.

De las ciudades francesas con enlace internacional, Nimes es de las que hace una apuesta firme por atraer turistas y sus responsables institucionales han recordado este miércoles que los viajes crecieron allí un 13% entre 2017 y 2019, antes de la pandemia, con hasta un 10% de usuarios llegados de Madrid, un 15% de la provincia de Girona y el resto de Barcelona.

El nuevo Madrid-Marsella tendrá un precio desde 59 euros por trayecto, que será de 29 euros entre la capital española y Nimes, para fomentar una opción de transporte que sobresale por su sostenibilidad.

David Cortés ha destacado ese valor medioambiental de la alta velocidad durante su intervención en Francia y ha asegurado que "el factor ecológico será cada vez más importante a la hora de coger un tren".

Cortés ha concluido con un mensaje que abre definitivamente el camino de vuelta a la normalidad al señalar que las perspectivas son positivas "en esta fase de la pandemia, aunque aún no ha terminado" y confirmar que "septiembre ha ido muy bien" y que los datos permiten ver "el futuro con optimismo".