EFEBarcelona

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha pedido hoy un acuerdo para formar un Govern de la Generalitat que inicie el diálogo con "todos" y tenga en cuenta que "la mayoría de los catalanes no son independentistas".

En una entrevista con 8TV, Sáenz de Santamaría ha reiterado que el Gobierno levantará la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña en cuanto "haya un gobierno que pueda asumir sus funciones" y ha subrayado que si sigue vigente es porque algunos partidos, "entre otros los independentistas, no son capaces de ponerse de acuerdo".

La vicepresidenta ha hecho hincapié en que "más de la mitad de la población catalana no ha votado independentismo" pero "los independentistas hablan en nombre de toda Cataluña".

En su opinión, "lo que corresponde es que nombren -presidente catalán- a una persona que pueda hacerse con las riendas de la Generalitat, que construya un diálogo con todos y no hable exclusivamente con los propios y los convencidos, que sea consciente de que esta sociedad es plural y está dividida y trate de llegar a acuerdos con todos".

En este sentido, desde el Gobierno se considera que para retirar el 155 hay que contar con un Govern presidido por alguien que pueda dedicar a esa tarea "todo el tiempo que requiere".

"Lo primero que pedimos a ese futuro gobierno -ha añadido- es que inicie un diálogo amplio con toda la sociedad en Cataluña; debe saber que más de la mitad de los ciudadanos que han ido a votar no les han votado".

Soraya Sánez de Santamaría ha asegurado que, tras "recuperar la legalidad", será "el momento de recuperar las relaciones institucionales desde la máxima lealtad".

Al pedir "respeto" para el conjunto de la sociedad catalana por parte del futuro Govern, la vicepresidenta ha añadido que eso también supone que "en los medios de comunicación públicos estén representadas todas las opciones" y no se vean "en el Parlament episodios como los de principios de septiembre, cuando no se dejó hablar a los no independentistas".

La vicepresidenta no cree que "sea oportuno" mezclar el independentismo y el terrorismo y ha señalado que a ella no la habrán oído "compararlo", pero ha subrayado que eso no quita gravedad a lo ocurrido en Cataluña.

"El 6 y el 7 de septiembre fueron laminados los diputados que no pensaban como los independentistas, eso es autoritarismo, no están por el consenso ni por oír críticas. En ese parlamento -ha añadido- se violentaron los derechos de los ciudadanos".

Santamaría ha defendido la aplicación del 155 porque "ha dado normalidad y serenidad, se han tomado decisiones importantes, se paga a los proveedores, se ha devuelto una paga a los funcionarios y se han convocado plazas que llevaban años sin convocar".

En este sentido, ha querido elogiar la "profesionalidad" y "colaboración" de los funcionarios de la Generalitat para seguir ofreciendo los servicios a los catalanes.

En cuanto a si se pagaron o no con fondos públicos facturas relacionadas con el 1 de octubre, la vicepresidenta cree que se debe investigar si se pudieron falsear partidas y ha indicado la posibilidad de que "algunos pagos no estén en facturas o estén pendientes".

La actuación de la policía en la final de la Copa del Rey de fútbol, donde se requisaron camisetas y bufandas amarillas, se debió, ha dicho, a decisiones "profesionales" relativas a la seguridad, pero no hubo "ninguna instrucción política".

El uso del lazo amarillo supone, ha indicado, que "en España hay presos políticos y en España no hay presos políticos", ha afirmado, además de pedir: "dejemos que el fútbol siga siendo fútbol".

Para la vicepresidenta del Gobierno, la celebración de este Sant Jordi ha seguido siendo "la fiesta de todos los catalanes" y ha considerado que "a veces se ponía mucho el foco en el tema político", cuando ella cree que "la política no tiene por qué inundarlo todo".