EFEVitoria

La huelga de celo secundada por parte de los agentes de la Policía Local de Vitoria cumple hoy 20 días sin que el Ayuntamiento y los sindicatos hayan resuelto un conflicto laboral que ha disparado las multas por infracciones leves y que ha despertado un malestar generalizado entre los vitorianos.

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, reconoció el viernes que "entre el 8 y el 10 % de los agentes" (de una plantilla de 400 policías) "ha incrementado de forma desproporcionada, exagerada e irracional" las sanciones que imponen, lo que ha hecho que en 15 días se hayan tramitado 3.353 multas frente a las 600 que normalmente se imponen en ese lapso de tiempo.

La razón de esa subida está en la huelga de celo que llevan a cabo algunos agentes, que multan infracciones leves que hasta ahora se saldaban con una advertencia y que ahora suponen 200 euros de penalización en la mayoría de los casos.

Peatones y ciclistas que cruzan con el semáforo en rojo, conductores que dejan sus vehículos en dobles filas y ciclistas que circulan por zonas peatonales prohibidas están entre los más perjudicados por esta "campaña intensiva de multas".

Aunque los sindicatos de la Policía niegan haber convocado una huelga de celo, el incremento de multas es una medida de presión que obedece al malestar existente en el cuerpo ante el aumento de turnos y de horas extra por las bajas laborales, que también condicionan algunos servicios.

Las negociaciones con los sindicatos de la Policía Local se han estancado tras la última reunión, celebrada el miércoles, y en la que el Gobierno local (formado por PNV y PSE) ofreció como solución a la carga de trabajo la contratación de 15 agentes interinos y contar con seguridad privada para determinadas funciones.

Una cuestión que los sindicatos han rechazado de plano al constatar que la propuesta ataca "la profesionalización" de la labor policial y supone "un punto de inflexión en la ruptura de la negociación", ya que no ven "voluntad real" de solucionar la "acuciante falta de personal".