EFELisboa

El diputado brasileño homosexual Jean Wyllys, quien anunció en enero que dejaba su país por amenazas, afirmó hoy en Lisboa que su salida era imperiosa porque las causas que defiende "no necesitan mártires, necesitan activistas vivos".

Wyllys, cuyo lugar actual de residencia se desconoce, ofreció hoy en la capital portuguesa una conferencia rodeada de expectación y euforia a la que asistieron alrededor de 280 personas, mientras que otro centenar, que no consiguió acceder al recinto, acompañó su intervención con cánticos.

Enfrente les interpelaban treinta miembros del Partido Nacional Renovador, una formación de extrema derecha lusa, separados por la policía de los seguidores del diputado brasileño, recibido con vítores.

Le acompañaban, entre otros, la viuda y gestora del legado del nobel portugués de Literatura José Saramago, la española Pilar del Río, quien dijo a la audiencia que estaban allí reunidos "por la razón y la conciencia".

"Somos la resistencia, somos mejores, somos más guapos", agregó.

Wyllys explicó en su intervención cómo en 2011 comenzaron las amenazas por las que al final decidió marcharse y describió un Brasil en el que, asegura, se ha disparado la homofobia.

"El primer diputado que me insultó en una comisión es hoy presidente de la República", agregó en alusión al ultraderechista Jair Bolsonaro.

En su relato, Wyllys identificó como un momento clave el asesinato en marzo de 2018 de la concejal de Río de Janeiro Marielle Franco, cuyo recuerdo le hizo emocionarse.

"A partir de ahí quedó claro para mí que éste era un juego pesado", comentó.

Pidió entonces escolta y redujo sus actividades al trabajo, algo que le hizo deprimirse, aseguró.

"Tenía la seguridad de que moriría, si no asesinado, enfermo, no aguantaba esa vida", afirmó.

Entonces, según contó en Lisboa, voló a España, donde había programado con antelación unas vacaciones, y no regresó, una decisión que no lamenta.

"Las causas por las que yo lucho no necesitan mártires, necesitan activistas vivos", declaró en medio de aplausos.

Su intervención se cerró con un incidente entre el público, de donde surgió un hombre que gritó consignas a favor de Bolsonaro y que fue expulsado de la sala mientras otros asistentes le gritaban "fascista".

Es una prueba más del agitado paso de Wyllys por Portugal, tras la conferencia que impartió este martes en Coimbra y donde trataron de lanzarle huevos, una "tentativa de ataque instrumentalizada por la extrema derecha brasileña", aseguró hoy.