EFELisboa

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, vetó hoy la nueva ley de financiación de partidos aprobada por el Parlamento, que introducía cambios como la supresión de los límites máximos a los fondos que pueden acumular y la exención del pago del IVA.

En una nota publicada en la página web de Presidencia, el jefe del Estado luso justificó su decisión en la "ausencia de fundamentación públicamente examinable sobre el cambio introducido en el modo de financiación de los partidos políticos".

De este modo, devolvió el decreto a la Asamblea de la República, que ahora tendrá que decidir si altera su contenido o vuelve a someter a votación el mismo texto.

La Constitución portuguesa otorga al jefe del Estado la capacidad de "veto absoluto" a las leyes aprobadas directamente por el Gobierno y "veto relativo" a las normas avaladas por el Parlamento.

En este caso, el Parlamento puede volver a aprobar la misma ley sin realizar cambios y el presidente estaría obligado a promulgarla en ocho días o directamente enviarla al Tribunal Constitucional.

La nueva ley de financiación de partidos fue aprobada el pasado 21 de diciembre con el apoyo del gobernante Partido Socialista, así como de la principal formación de la oposición, el PSD (centroderecha), y los socios parlamentarios de izquierda radical del Ejecutivo: los comunistas del PCP y los marxistas del BE.

Sin embargo, la norma generó una enorme polémica en el país después de que la prensa portuguesa revelase que los cambios introducidos en la ley se realizaron con "secretismo", en reuniones mantenidas durante nueve meses a puerta cerrada y sin que haya actas en las que quede constancia del autor de cada propuesta.

En aquel momento, Rebelo de Sousa ya admitió la posibilidad de enviar el decreto al Tribunal Constitucional para que se pronunciase sobre su constitucionalidad.