EFELisboa

El reconocimiento internacional le ha llegado tras más de veinte años en teatros y platós, justo cuando había "dejado de querer que pasara". Sin embargo, el actor español Enrique Arce lo tiene claro: "No me representa Arturo ni 'La casa de papel', es un éxito muy menor comparado con mi crecimiento personal".

El actor valenciano, que se encuentra en Lisboa para presentar su primera novela, "La grandeza de las cosas sin nombre", se muestra, en una entrevista con Efe, "muy agradecido" por todo lo que le ha dado la serie de Netflix, pero asegura que está predispuesto "más a escribir que a actuar", ya que la interpretación no le permite contar sus "propias historias".

Su libro se forjó en Londres, donde se instaló en abril de 2014, en plena crisis del sector audiovisual, y donde una pelea futbolera le desfiguró la cara: "No podía hacer castings, no conocía a nadie allí, la vida me paró", señala Arce (Valencia, 1972), que aprovechó ese tiempo para expresar su creatividad a través de la literatura.

La novela es su particular "viaje de transformación interior" reflejado en una historia totalmente ficticia: "El protagonista, como yo en su día, empieza a preguntarse cosas y a ver la vida desde otro prisma", explica, antes de comentar que recuerda con "mucho cariño" sus años en la capital británica.

"Mi agente y yo nos planteamos durante mucho tiempo la posibilidad de salir con pseudónimo", confiesa el coprotagonista de "La casa de papel", que no quiere que su éxito como actor eclipse su faceta de escritor.

"Hay mucha gente que incluso te pregunta si de verdad lo has escrito tú", apostilla con tono de resignación.

Después de Portugal, "La grandeza de las cosas sin nombre" prepara su salto a países como Alemania o Francia y su adaptación a guión de cine.

"En España ya hemos vendido 7.000 ejemplares. Lo primero es reeditar", continúa Arce.

En los casi veinte minutos que dura la charla telefónica con Efe, el actor evoca su etapa en Londres, que finalizó, por casualidad, el mismo día en que los británicos votaron el "brexit" (la salida del Reino Unido de la Unión Europea).

"De aquellos años, echo de menos la ausencia de ruido, la tranquilidad, la pausa, la disponibilidad absoluta y completa de mi tiempo", recuerda.

El 17 de enero de 2018, poco después de que "La casa de papel" se estrenara en Netflix, comprendió que su vida había cambiado para siempre: "Ese día me di cuenta de en lo que se había convertido la serie y cómo me iba a cambiar la vida".

Recuerda cómo, al despertarse al día siguiente, tenía 3.000 seguidores nuevos en Instagram.

"Así un día tras otro. A Úrsula (Corberó, protagonista de la serie) le subían de 10.000 en 10.000", continúa Arce, que ya participó en otras populares series emitidas en España, como "Periodistas".

"Con Periodistas descubrí que ser muy conocido no te da la felicidad", añade. Ahora, "este éxito ha llegado cuando lo he dejado de necesitar, cuando he dejado de querer que pasara".

Admite que temía que la tercera temporada de "La casa de papel", que se estrenará a finales de 2019, defraudara al público, pero asegura que esa sensación se esfumó cuando leyó los primeros capítulos.

Antes de terminar, Enrique Arce, valencianista confeso, cuenta que una de las mayores satisfacciones que le ha dado la serie llegó desde Argentina, donde además del presidente, Mauricio Macri, lo llamó un gran ídolo de su infancia, el exjugador Mario Alberto Kempes: "Es el único autógrafo que he pedido en mi vida", admite entre risas.

Pedro Talet