EFELisboa

Tras la saga REC, el director español Paco Plaza todavía está saboreando el éxito de su último trabajo, "Verónica", y aseguró a EFE que le encanta que los espectadores le digan que no han podido dormir después de haber visto una de sus películas.

En una entrevista con motivo de su presencia en el festival de cine de terror MOTELx, que hoy pone fin a su 12ª edición en Lisboa, el director consideró que un filme de este género debe ser recordado "con un escalofrío", por lo que es un éxito que el público llegue a casa muerto de miedo y tenga que dormir con la luz encendida.

"Son las cosas que a mí, que tengo una personalidad un poco sádica, me hacen feliz", afirmó.

Por ello, Plaza (1973) recuerda con cariño un comentario que le hizo recientemente una persona que había visto "Verónica" en el cine y que después había comprado la película en formato blue-ray: "No le había quitado el plástico porque le daba miedo volver a verla", contó.

"Verónica", estrenada en España hace un año y convertida en un éxito en taquilla, es la cinta que ha llevado a Plaza al festival portugués, con una historia inspirada en hechos reales en la que una adolescente es asediada por presencias sobrenaturales tras hacer una güija con sus amigas.

El éxito de "Verónica", que superó las expectativas de Plaza, traspasó las fronteras españolas gracias a su estreno internacional y a plataformas digitales como Netflix, que le permitieron acceder a espectadores de países como India, Turquía o Estados Unidos, "más herméticos al cine español", señaló el realizador.

Para él, llegar a estos públicos es posible a pesar de que la cinta muestre una realidad o un lugar muy característicos de su país de origen, como es el caso de "Verónica", ambientada en el Madrid de los 90 y que hace un retrato de la sociedad española de la época.

"No es necesario conocer un lugar para disfrutar de una historia que ocurre allí. Lo importante de cualquier película son las personas que la habitan y sus emociones, y eso al fin y al cabo es muy universal", consideró.

Las plataformas digitales, que para el valenciano "obedecen al signo de los tiempos y contribuyen a expandir las fronteras naturales de las películas", le han permitido no sólo abrir nuevos públicos sino también descubrir más detalles sobre cómo vive el espectador su cine.

Netflix desveló que "Verónica" es una película tan terrorífica que muchos usuarios no consiguen llegar al final y la tienen que abandonar cuando ya han visto el 70 % del filme, lo que Plaza se toma como un "halago".

"Consumir cine de terror en casa es diferente que en la sala de cine. Es una experiencia más intensa, porque se acaba la película y estás en un espacio familiar que tiene una connotación siniestra por tu estado de ánimo", razonó.

Todavía faltan meses para que salga a la luz su nuevo proyecto, "Quien a hierro mata", un thriller rodado en Galicia que tiene el narcotráfico gallego como telón de fondo y estará protagonizado por Luis Tosar.

El filme es "una historia de venganzas que habla sobre las consecuencias de abrazar el odio y el rencor como el motor de tu vida", según describe Plaza, que por primera vez dirige la cinta pero no ha participado en su guión, que estuvo a cargo del gallego Juan Galiñanes.

El realizador relató que cuando leyó el guión quedó impactado con la "crudeza" de la historia y no pudo negarse a hacerla, pero a pesar de no haber participado en el proceso de escribirla no la siente menos suya que sus obras anteriores.

"La cantidad de decisiones que implica dirigir una película acaba haciendo que se impregne de tu mundo y de tu manera de ver las cosas. Es profundamente personal a pesar de que no haya escrito yo el guión", señaló.

Plaza estuvo presente en la proyección de "Verónica" la noche del sábado en el festival MOTELx, donde también fue invitado a ofrecer una masterclass sobre el cine de terror en España antes y después de REC, la saga que creó junto a Jaume Balagueró.

Paula Fernández