EFEBraga (Portugal)

"Una de las cosas más importantes de nuestro futuro es volver a conectar al ciudadano con la ciencia", advierte el comisario europeo de Ciencia e Innovación, Carlos Moedas, partidario de que los investigadores expliquen su tarea para demostrar que no son una "élite" que vive al margen de la sociedad.

El comisario está preocupado. "Vivimos tiempos muy difíciles", afirma en una entrevista con EFE en la sede del Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL), en Braga (norte de Portugal), donde ha participado en la primera "cumbre" del European Research Council (ERC).

Ha sido una cita que ha reunido a becados del ERC portugueses y españoles de los últimos cinco años para intercambiar ideas y diseñar el futuro; el cónclave concluye hoy con repetidos llamados a los científicos para que salgan del laboratorio y comuniquen, algo complicado para muchos de ellos, pero ya imprescindible.

"¿Cuál es el reto que tenemos delante en Europa? Es que vivimos tiempos muy complejos, en que la gente piensa que los científicos son una élite, que no son necesarios, eso es lo que vemos con el populismo, ya sea de izquierdas o de derechas, es un poco este sentimiento que es contra la élite", apunta Moedas.

Pero, agrega, "la élite de la ciencia no es ni de pobres ni de ricos, es de gente que ha trabajado mucho para llegar a ese punto", y con ese "sentimiento anti-élite, anti-sistema" recorriendo el viejo continente, "la ciencia también está sufriendo".

"Eso me preocupa mucho, porque en los 10 años que tenemos por delante si los países se empiezan a cerrar, si la gente dice, como hemos visto en el 'brexit' a ministros del Reino Unido diciendo que los científicos no servían para nada, que no los necesitábamos, eso me preocupa por mis hijos", apostilla.

En esta batalla de representaciones, los científicos tienen que jugar su parte, dice el comisario, y "ayudar políticamente", no participando en una u otra formación, sino explicando en qué consiste su trabajo.

"Decir: 'no, tenemos que parar con esta división, porque somos científicos porque hemos sido buenos estudiantes, hemos trabajado y hemos conseguido, no porque seamos una élite", sostiene.

Y sobre todo, conectar con el ciudadano europeo, que contribuye con sus impuestos a financiar la investigación y que ha generado un desapego por no entender esa ciencia, por no considerar que tenga repercusiones en su día a día.

"Es necesario que la gente sepa que estamos haciendo algo para cambiar sus vidas", avisa Moedas, quien avanza que parte de esa reconexión se puede lograr con el nuevo plan que se prepara para potenciar la ciencia durante siete años, a partir de 2021.

Es una nueva "visión", comenta, la de "la ciencia por misiones".

"Si tu tienes una misión que es curar el alzheimer, la gente en la calle dice: 'mira, en Europa están poniendo dinero para curar la enfermedad; o que vamos a construir el primer avión que sea totalmente eléctrico, y no vamos a contaminar los cielos", ejemplifica.

"Nos vamos a concentrar en misiones muy fuertes para que Europa sea la primera, pero no porque sea Europa, sino porque somos buenos", agrega sobre los investigadores europeos, algo que les ha repetido en la cita de Braga a científicos españoles y portugueses beneficiarios del ERC, que ha otorgado ayudas a casi 500 de ellos.

"La gente que tiene estas becas es gente que puede llegar a tener un premio Nobel. Creo que en Europa es necesario generar este sentimiento de orgullo", sostiene Moedas, quien observa que en el viejo continente "siempre nos estamos un poco rebajando" con respecto a otros lugares.

Además de las "misiones" y de ampliar el presupuesto, espera que la ciencia en Europa se potencie a través de la creación de un "consejo europeo de la innovación", similar al ya existente ERC.

"Invertir en ciencia no es algo que pueda decidir un político, es algo que debe ser decidido por los científicos. Y eso por la base del mérito, de la excelencia, lo tenemos que hacer también en la innovación", agrega.

Cynthia de Benito