EFELisboa

La Web Summit, que se celebra esta semana en Lisboa, deja unos 300 millones de euros anuales en Portugal e impulsa el desarrollo digital del país, ha dicho el ministro luso de Economía, Pedro Siza Vieira en una entrevista con EFE.

La mayor cita tecnológica europea, y una de las más importantes del mundo, ha elegido Lisboa como sede durante los próximos diez años, tras un acuerdo que obliga a Portugal a aportar 11 millones de euros anuales, 110 durante el periodo de vigencia del convenio.

La cumbre tecnológica, que celebra esta semana su tercera edición en Portugal, atraerá a unas 70.000 personas y las proyecciones apuntan que dejará "unos 300 millones de euros por año" en el país, dijo a Efe el también ministro adjunto portugués en un receso de la cita que se celebra en el Parque de las Naciones lisboeta.

Además de la derrama en el sector hotelero, en la restauración y el turismo, el evento "constituye una forma de presentar Portugal al mundo como un lugar abierto a la innovación, con vitalidad y starts-up importantes", señaló.

"La cita, según el ministro, contribuye a impulsar el desarrollo tecnológico de Portugal, donde sólo un tercio de las empresas tiene planes de desarrollo digital, según un reciente estudio.

"En el momento en que estamos, la presencia en el mundo digital es fundamental", insistió, y se mostró partidario de alimentar la digitalización tanto entre la población como entre las empresas.

El ministro se refirió también al supuesto interés de Portugal por atraer eventos internacionales similares a la Web Summit, como el Mobile, que se celebra en Barcelona hasta 2023.

Portugal, agregó, cuenta con capacidad y "la ambición de Lisboa es atraer grandes eventos", pero "no necesariamente en el mismo sector".

El ministro subrayó el potencial turístico del país, con un sector que ha ralentizado el ritmo de visitas pero que crece en cuanto a ingresos.

"Es importante crecer en la carrera del valor del turismo", apuntó Siza Vieira, responsable de turismo como titular de Economía.

También se refirió al "boom inmobiliario" que vive Portugal, en especial en ciudades como Lisboa, para descartar la existencia de una "burbuja" que pueda salpicar a la economía.

"Hay un desequilibrio entre la oferta y la demanda, y eso hace crecer los precios, es el problema que tenemos", admitió, convencido de que el cuadro responde a "la transición de un mercado que ha estado muy parado en los años de crisis y una demanda muy fuerte en los últimos años".

A su juicio, el grueso de la inversión inmobiliaria "no se está haciendo con créditos bancarios", lo que aleja el fantasma de una burbuja.

No obstante, "los precios empiezan a moderarse y estamos en un nivel más balanceado", agregó.

El ministro adelantó también que España y Portugal acordarán en la próxima cumbre bilateral, el día 21, impulsar el desarrollo en la zona fronteriza, más de 1.200 kilómetros en la llamada "Raya".

Pedro Siza Vieira, ministro adjunto del Gobierno del socialista António Costa desde 2017, fue nombrado titular de Economía el pasado octubre.