EFELisboa

A punto de cumplir 31 años y tras iniciar la temporada con el filial del Oporto, el español Alberto Bueno, canterano del Real Madrid, se ha reencontrado con su mejor fútbol en el Boavista luso, club en el que ya es un referente en el vestuario y para su afición.

Fichó en el enero por el Boavista, el otro equipo de la ciudad de Oporto, en su primer encuentro anotó un gol y ha jugado cuatro partidos de Liga como titular.

En una entrevista con la Agencia EFE, Alberto Bueno, que debutó en el Real Madrid de la mano de Bernd Schuster en 2008, asegura que su resurgir futbolístico se debe a la "confianza brutal" que le ha dado Lito Vidigal, uno de los entrenadores más reconocidos de los banquillos portugueses.

- BOAVISTA, UN CLUB HISTÓRICO.

"Ahora mismo estoy feliz, he firmado estos seis meses y un año más y a final de temporada puedo decidir si renuevo automáticamente o decido buscar otra opción".

"Lo que necesitaba era recuperar confianza, jugar, ser feliz, volver a ser yo mismo. Y el Boavista me daba la oportunidad de esas cosas. Fue llegar y desde el primer partido empecé a contar de inicio".

"Había una dinámica negativa a nivel mental y cuando llegó la primera victoria (encadenan tres victorias y un empate en Liga) todo fue mucho más sencillo".

- LITO VIDIGAL, UN ENTRENADOR EXPERIMENTADO

"Me transmitió una confianza brutal por su parte; necesitaba que en ese momento alguien me acogiese, me abriese los brazos para mostrarme ese cariño y lo recibí como agua de mayo. A partir de ahí, todo fue mucho más fácil".

"Con Lito Vidigal estoy jugando algo más retrasado de lo que acostumbraba a jugar en España, donde lo hacía de delantero o segundo delantero. Aquí estoy jugando de segundo delantero o de centrocampista y me encuentro muy a gusto. El 'míster' me busca cualquier opción para jugar en cualquier demarcación y eso es importante a nivel personal porque me refuerza como jugador y como persona".

- REGRESO DEL MEJOR ALBERTO BUENO

"Necesitaba reencontrarme conmigo mismo y tener un mínimo de paciencia".

"Todo está saliendo mejor y antes de lo que esperaba; entre todos vamos a poner al Boavista en el lugar que se merece".

- EN OPORTO DESDE 2015 Y 3 CESIONES

"Sobre las cesiones del Oporto a clubes de la Liga española (Granada, Leganés y Málaga) tuve una pizca de mala suerte, ya que iba de la mano de algún entrenador que me conocía personalmente y en cuestión de 15 días o un mes era sustituido por otro con un estilo diferente. Fue el caso de Paco Jémez, en el Granada, o Míchel el año pasado en el Málaga".

- AFINIDAD CON PACO JÉMEZ

"Mi mejor momento fue en el Rayo Vallecano (entrenado por Paco Jémez entre 2013 y 2015), con dos temporadas en las que marqué 12 y 17 goles, siempre éramos protagonistas con el balón".

"Me he sentido siempre muy identificado con el modelo de Paco Jémez, me gusta la forma que tiene de entender el fútbol y lo que más recuerdo es que disfrutaba cada partido".

"Ojalá lo vea pronto en un banquillo, ya que a él le gusta mucho entrenar".

- LOPETEGUI EN EL CASTILLA Y EN EL OPORTO

"Fue el entrenador que tuve en el Castilla cuando alternaba con el primer equipo -entrenado por Schuster- y el filial; él fue quien me convenció para ir al Oporto, un club que para mí era un reto".

"En el Oporto -con Lopetegui- nunca me asenté como titular, en Liga no logré hacerme un espacio. No me dio (Lopetegui) muchas oportunidades, sabiendo que era una petición expresa tanto suya como del club".

- CASILLAS, OLIVER, ADRIÁN..

"Me quedo con muchas cosas positivas y muchos compañeros del Oporto, quizá, por afinidad, con los españoles con los que coincidí: Iker, Oliver, Marcano, Adrián, José Ángel (en el Eibar), Andrés o Tello; aunque también con los portugueses, mexicanos o brasileños.

"Casillas da mucha seguridad (al vestuario), somos amigos, más allá de lo profesional, y en el vestuario es una referencia: lo fue en el Madrid, en la selección, en el Oporto y, si se va a algún lado, lo seguirá siendo".

"De mis 8 o 9 años en el Madrid sigo en contacto con muchos, como Mateos, Mata, Adrián González, Adán o Nieto".

- EL 20 DE MARZO, 31 AÑOS

"Aún me queda mucho fútbol, tengo muchas ganas y dentro de mí esa rabia, ilusión -lo puedes llamar como quieras- de intentar exprimir el fútbol hasta el último momento".

Carlos García