EFELisboa

Llegado al Sporting de Portugal en el verano de 2015, Jorge Jesus, un golpe de efecto del presidente del club, Bruno de Carvalho, se marcha ahora a Arabia Saudí sin haber conseguido su principal objetivo: devolver la ilusión a la afición con un título de Liga que los "leones" no ven desde 2002.

Tres temporadas después de su aterrizaje en el club verdiblanco, las vitrinas del Sporting siguen esperando un campeonato que han acariciado por momentos durante la etapa de Jorge Jesus en el banquillo de Alvalade, que sustituye por el del Al-Hilal saudí.

Le espera en Arabia Saudí un contrato que le garantiza siete millones de euros netos por temporada, según la prensa portuguesa, y que tiene como beneficio extra alejarse de un club sumido en una profunda crisis deportiva e institucional.

Jorge Jesús (Amadora, 1954), que tuvo una trayectoria discreta como jugador en clubes lusos durante las décadas de los 70 y 80, comenzó su carrera como técnico del modesto Amora FC en la temporada 1989/90.

Sus resultados le permitieron iniciar una peregrinación que le llevó desde clubes modestos a equipos de la clase media portuguesa.

Tras entrenar al Vitória de Guimarães o al Belenenses, llegó al Sporting de Braga en 2008, donde cuajó una temporada que le catapultó al año siguiente al Benfica, uno de los tres grandes de Portugal y el que tiene más seguidores en el país.

Fue entonces cuando se convirtió en el técnico de moda gracias a un juego tan rocoso como táctico y a su duro carácter con jugadores, prensa y rivales, que exhibió durante sus seis años en el club.

Especialmente sonado fue su encontronazo con Julen Lopetegui, por entonces entrenador del Oporto y actual seleccionador español, con el que casi llegó a las manos.

Pero lo que realmente hizo de Jorge Jesus un entrenador en boca de todos fueron sus éxitos con los "encarnados", con los que consiguió tres ligas, una Copa, una Copa de la Liga y cinco Supercopas en seis temporadas.

En 2015, tras conseguir su segunda liga consecutiva con las "águilas", el presidente del club vecino de Lisboa, Bruno de Carvalho, llamó a la puerta de Jesús para fichar por el Sporting; todo un golpe de efecto que muchos vieron como una gran traición.

Jorge Jesus llegó a los "leones" de Alvalade después de que éstos se llevasen la victoria en la Copa de Portugal de la mano de Marco Silva, actual entrenador del Everton inglés, lo que añadió aún más controversia a un fichaje que ya tenía de por sí suficientes ingredientes para levantar polémica.

El nuevo entrenador debutó con victoria en su nuevo banquillo, ganando al Benfica la Supercopa de Portugal en un duelo cargado de morbo.

Sin embargo, los verdiblancos vieron el título de Liga escaparse entre sus dedos y terminaron segundos a apenas dos puntos del Benfica, que se proclamó campeón por tercera vez consecutiva.

El año siguiente, el Sporting acabó la Liga en tercera posición, a doce puntos de un Benfica que se coronó por cuarta vez consecutiva.

Ya en esta temporada, Jorge Jesus consiguió su mayor éxito con el Sporting al vencer la Copa de la Liga en los penaltis ante el Braga, un triunfo que contrastó con el fin de su etapa en el Sporting.

Las dos últimos partidos del técnico al frente del equipo se convirtieron en dos sonadas decepciones para la grada de Alvalade.

Primero, una derrota en el campo del Marítimo les dejó fuera de los puestos de Liga de Campeones en la última jornada del campeonato liguero.

Después, otra derrota contra el Desportivo das Aves en la final de Copa les apartó de un título que podría haber maquillado una convulsa temporada.

Entre una y otra derrota, el 15 de mayo, un grupo de ultras encapuchados asaltó la ciudad deportiva del club, donde el equipo entrenaba, destrozó el vestuario y agredió a varios jugadores.

Estos incidentes agudizaron aun más la crisis del Sporting, investigado por la Policía Judicial (PJ) por presuntas actividades corruptas en el seno de la entidad, y llevó al técnico a plantearse la salida.

El convulso ambiente también ha llevado al auto-exilio al portero Rui Patrício y el delantero Podence, que han rescindido su contrato con el Sporting, a lo que ahora se suma la marcha de Jorge Jesus.

El encargado de devolver la ilusión al Sporting abandona así el club tras tres años en los que ha desplegado un juego resultadista pero sin demasiados resultados: apenas una Copa de la Liga y una Supercopa.

Miguel Veríssimo