EFELisboa

El primer ministro de Portugal, António Costa, y el alcalde de Lisboa, Fernando Medina, lanzaron hoy un concurso público para ampliar con dos estaciones el metro de Lisboa, una operación que contará con una inversión de 210 millones de euros y concluirá en 2023.

Las nuevas estaciones, situadas en los barrios de Santos y Estrela, alargarán el recorrido de dos de las cuatros líneas con las que cuenta el suburbano de la capital lusa, convirtiendo una de ellas en una línea circular.

Las autoridades confían en cerrar los contratos a inicios de verano para que las obras comiencen en octubre, dijo hoy el ministro de Ambiente, a cuyo cargo está el transporte, João Pedro Matos Fernandes.

"Estaremos firmando el contrato entre junio y julio, lo que permitirá que la obra propiamente dicha se inicie en octubre de este año", afirmó en declaraciones a la emisora lusa TSF.

Con esta remodelación, defendió, no sólo se aumentará el número de pasajeros, sino que se reducirá el tiempo de espera entre trenes, una de las quejas frecuentes de los usuarios.

"Conseguiremos tener trenes que pasen con intervalos de cuatro minutos. Estamos hablando de 8,9 millones de pasajeros más por año a consecuencia de esta ampliación", aseguró.

La extensión del metro de Lisboa es una cuestión controvertida en el país, donde en los últimos días se han multiplicado las críticas políticas y ciudadanas.

Gran parte de las quejas se deben a los efectos de la obra, recogidos en un estudio de impacto ambiental que destaca el desvío del tráfico durante años en avenidas principales de la ciudad, así como de la línea de tren que une Cascais con la capital, utilizada diariamente por centenares de trabajadores.

Además, el texto advierte de "daños o eventuales colapsos" en el acueducto de la ciudad, clasificado como monumento nacional.

A la luz de estos peligros, se han incrementado las acusaciones de "electoralismo" al socialista António Costa por lanzar el concurso a nueve meses de los comicios legislativos, algo que el primer ministro ha negado argumentado que la campaña "no ha arrancado" aún.