EFELisboa

El primer ministro de Portugal, el socialista António Costa, ha sido llamado por su propio partido para declarar en el Parlamento en relación al robo del arsenal militar de Tancos, ocurrido en junio de 2017 y que provocó la dimisión del ministro de Defensa el pasado octubre.

La petición formal del Partido Socialista ha sido enviada a la comisión parlamentaria que investiga este caso y divulgada hoy en la prensa portuguesa, que indica que, al tratarse de un jefe de Gobierno, tiene la prerrogativa de hacerlo por escrito.

Junto a Costa, los socialistas piden la declaración también de varias decenas de personas, entre ellas la exfiscal general Joana Marques Vidal, así como José Azeredo Lopes, ministro de Defensa hasta el pasado 12 de octubre, cuando dimitió por este escándalo.

La eventual comparecencia de António Costa era esperada por el gabinete, según dijeron el pasado noviembre a la prensa fuentes oficiales, que subrayaron que el primer ministro estaba "totalmente disponible" para responder a las preguntas de la comisión.

El robo de Tancos implicó la desaparición de diverso material de guerra, como granadas, explosivos y municiones, valorado en 34.000 euros y con capacidad suficiente para acometer atentados a gran escala.

Gran parte de ese arsenal, robado en junio de 2017, se recuperó cuatro meses más tarde a apenas 20 kilómetros, algo que despertó las sospechas de la Fiscalía, cuya tesis es que los uniformados urdieron un montaje para hacer reaparecer las armas y proteger al autor del robo, un exsoldado con el que compartieron pasado profesional.

La pesquisa derivó en la detención en septiembre de ocho militares por encubrimiento, lo que a su vez precipitó la dimisión de Azeredo Lopes en octubre.

Costa ha negado en varias ocasiones que supiese que hubo un montaje, al igual que ha hecho el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, especialmente después de que un reportaje televisivo asegurase el pasado noviembre que tenía conocimiento de la operación.