EFELisboa

El alcalde de Pedrógão Grande, Valdemar Alves, está siendo investigado como "sospechoso oficial" en el proceso sobre el incendio que arrasó ese municipio del centro de Portugal en junio de 2017 y que dejó 66 muertos y centenares de heridos.

Alves fue declarado "sospechoso oficial", después de que el juez de instrucción aceptase una petición al respecto de uno de los abogados de la acusación particular, quien confirmó hoy a medios locales la decisión del magistrado.

El letrado solicitó la implicación del alcalde como "sospechoso oficial", paso previo a la acusación, al entender que tenía responsabilidades en las áreas de protección civil y limpieza.

Alves era el único de los tres alcaldes de los municipios donde hubo víctimas mortales que no había sido implicado formalmente en el caso.

El Ministerio Público fijó acusación el pasado septiembre contra doce personas por el incendio de Pedrógão Grande, entre ellas el alcalde de Figueiró dos Vinhos, Jorge Abreu; el exregidor de Castanheira da Pera Fernando Lopes y el teniente de alcalde de Pedrógão Grande, José Graça, así como otra trabajadora de este Ayuntamiento.

Ello también afecta a varios funcionarios de los cuerpos de bomberos y Protección Civil y dos altos responsables de una empresa de energía eléctrica.

El incendio de Pedrógão Grande, considerado el peor de la historia reciente de Portugal, dejó 66 fallecidos, más de 250 heridos y 46.000 hectáreas calcinadas.

El Estado portugués, que asumió la responsabilidad por las muertes no solo de Pedrógão, sino también del medio centenar de fallecidos que dejó cuatro meses después una ola de fuegos en el centro y el norte del país, pagó un total de 31 millones de euros en indemnizaciones a familiares de las víctimas.