EFELisboa

La memoria de la Revolución de los Claveles toma este mes Portugal con cientos de actos en todo el país para conmemorar el 45º aniversario de la "revuelta de los capitanes" que el 25 de abril de 1974 acabó con la dictadura militar lusa.

Lisboa, centro neurálgico de la revolución, ha preparado una agenda cultural centrada en la defensa de los derechos humanos en homenaje a los capitanes de abril que incluye charlas, conciertos e exposiciones.

La revuelta, en la madrugada del 25 de abril de 1974, acabó con 48 años de dictadura salazarista y permitió la transformación de Portugal en un Estado democrático.

A los discursos oficiales y desfiles programados para la jornada del 25 de abril, fiesta nacional en el país, se suma un amplio programa de actividades desarrollado por instituciones públicas, museos, teatros y bibliotecas, entre otros.

La inauguración de un memorial dedicado a los presos y perseguidos políticos en la estación de metro de Chiado, prevista para el día 25, responde a una iniciativa ciudadana para dar a conocer los nombres y rostros de las víctimas de la dictadura.

El popular cine San Jorge, en la emblemática avenida Liberdade, abrirá las puertas de su sala más pequeña, con apenas 21 asientos, utilizada por la censura durante la dictadura para revisar las películas antes de su exhibición.

A partir del día 25, y hasta el 1 de mayo, los edificios que rodean a la popular plaza del Comercio, en el corazón de la vieja Lisboa, servirán como gigantescas pantallas para la proyección del espectáculo "Memorias de Abril".

La Asociación 25 de abril, que agrupa a los militares que participaron en la revuelta, tiene su propia agenda de actos, que incluye una jornada popular que cada año reúne a cientos de personas en las afueras de Lisboa.

En colaboración con el Ayuntamiento de Lisboa, la Asociación ha puesto en marcha la ruta "Lugares de Abril", que marca con placas los puntos estratégicos donde se desarrollaron acciones militares durante la madrugada del 25 de abril, como el Terreiro do Paço (plaza del Comercio) o el Radio Club portugués.

A pocos metros del Parlamento, la combinación "Palavril", resultado de Palabra y Abril, da nombre a un tanque expuesto al público en homenaje a los capitanes en un montaje del artista António Colaço.

La idea, explicó Colaço en su reciente presentación, es recordar que un vehículo militar no es solo para la guerra, sino que, en el caso de la Revolución de Abril, fue "un instrumento de paz que devolvió a los portugueses la libertad que no tenían".