EFELisboa

Las negociaciones entre el Gobierno portugués y los sindicatos de profesores sobre el tiempo de servicio que tiene que ser contabilizado para actualizar los salarios de los docentes, que los mantiene enfrentados desde hace más de un año, terminaron este lunes sin acuerdo.

Tras el desenlace de la reunión celebrada en Lisboa, que era esperado, el ministro de Educación, Tiago Brandão Rodrigues, anunció en declaraciones a periodistas que el Ejecutivo socialista volverá a avanzar de forma unilateral con la propuesta que presentó el año pasado y que los sindicatos no aceptaron.

"Fue una farsa carnavalesca", señaló a la salida el secretario general de la Federación Nacional de Profesores (Fenprof), Mário Nogueira, que afirmó que la norma que defiende el Gobierno es de "constitucionalidad dudosa".

"El consejo de ministros no suele publicar decretos de ley que entienda que sean inconstitucionales", respondió por su parte el ministro, que aseguró que trabajarán para asegurar que el decreto ley cumpla toda la legalidad.

El conflicto entre el Ejecutivo y los docentes, que provocó numerosas huelgas y manifestaciones en el último año, tiene en el centro de la polémica la actualización de los salarios del sector.

Los sindicatos exigen que se tenga en cuenta todo el tiempo que estuvieron congelados (nueve años, cuatro meses y dos días), pero el Gobierno alega que no es posible por motivos presupuestarios.

Ante la falta de acuerdo, el Gobierno aprobó el año pasado de forma unilateral un decreto ley que contemplaba apenas dos años, nueve meses y dieciocho días.

Sin embargo, el Parlamento luso había aprobado una modificación de los Presupuestos que obligaba al Ejecutivo a retomar las negociaciones con los sindicatos, por lo que el decreto ley fue vetado por el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

Con el fracaso de las nuevas negociaciones, el Gobierno deberá aprobar nuevamente el decreto en consejo de ministros y enviarlo para que el presidente lo promulgue.

Los sindicatos, que convocaron una gran manifestación nacional en Lisboa para el próximo 23 de marzo, anunciarán ese día cómo continuarán con sus reivindicaciones. EFE

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