EFELisboa

El Gobierno de Portugal buscará hoy reformar la lucha contra la violencia machista, en un país conmocionado tras el asesinato de una niña de dos años a manos de su padre, quien también acabó con la vida de su suegra para vengarse de su expareja.

El primer ministro, el socialista António Costa, se reunirá hoy con la Fiscal General, Lucília Gago, así como con representantes de las fuerzas de seguridad y responsables de las carteras de Interior y Justicia, un encuentro que se ha agregado a última hora a su agenda.

Se trata de "perfeccionar la respuesta" a la violencia machista, según avanzó el primer ministro en el Parlamento este miércoles, un día después de que se encontrara el cadáver de una niña de dos años, presuntamente asesinada por su padre, quien también acabó con su suegra tras dirimir en los tribunales con su expareja y madre de la niña la custodia de la menor.

El padre, que ya había sido denunciado por malos tratos, según datos de la investigación, degolló el lunes por la tarde a su suegra y se llevó a la niña, que fue hallada muerta en el maletero de un vehículo al día siguiente.

Horas más tarde, el hombre, que había llamado a las autoridades para indicar la localización del cadáver de su hija, se suicidó en su casa de Castanheira de Pera, una localidad del centro de Portugal.

El caso ha conmocionado a la sociedad portuguesa y ha llevado a la primera línea del debate político la violencia machista.

Sólo en enero, nuevo mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas en Portugal, un tercio del total de homicidios de este tipo registrados en 2018.

Además, según el Observatorio de Mujeres Asesinadas, una de las fuentes de datos más fiables del país, entre 2004 y finales de 2018 fueron asesinadas "503 mujeres en un contexto de violencia doméstica o de género".

Son números "absolutamente intolerables", apuntó Costa este miércoles en el Parlamento, donde dijo que "cada vida humana perdida en un caso de violencia doméstica es una ofensa profunda a la sociedad".

"Ninguno de nosotros puede dormir descansado mientras esta realidad exista en nuestra sociedad, no podemos aceptar vivir en una sociedad donde haya mujeres víctimas de violencia doméstica, no podemos y no queremos vivir en esa sociedad", agregó en un discurso que ha contado con el respaldo unánime de la cámara.